El comercio formal colombiano sigue mostrando señales de desaceleración. Así lo revela la más reciente Bitácora Económica de Fenalco, cuyos resultados de abril reflejan el desempeño más débil registrado en lo corrido de 2026 y un deterioro frente a los primeros meses del año y al mismo periodo de 2025.

Según la encuesta realizada por el gremio entre sus afiliados, solo el 32 % de los empresarios reportó ventas superiores a las de abril del año pasado. En contraste, el 39 % indicó que sus resultados se mantuvieron estables y el 29 % aseguró que sus ventas disminuyeron.

Así se comportaron las ventas en el comercio colombianos en abril de 2026, según Bitácora de Fenalco. | Foto: El País

Para Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, las cifras evidencian una pérdida gradual de dinamismo en la actividad comercial. “Los resultados de abril muestran que la dinámica se está debilitando y que los comerciantes enfrentan un entorno de creciente incertidumbre que afecta las decisiones de inversión y consumo”, afirmó.

Uno de los indicadores que más inquieta al sector es el deterioro de las expectativas empresariales. Mientras hace un año el 39 % de los comerciantes consideraba que la situación económica mejoraría en los siguientes seis meses, actualmente esa proporción cayó al 25 %. A su vez, el porcentaje de empresarios pesimistas pasó del 11 % al 21 %.

De acuerdo con Cabal, este cambio en el ánimo empresarial está relacionado con la incertidumbre política propia del periodo electoral y con las preocupaciones por el repunte de la inflación.

El menor ritmo de las ventas coincide con las proyecciones de crecimiento económico para el país. El Banco Mundial estima que la economía colombiana crecerá apenas 2,2 % en 2026.

Entre los sectores con mayores dificultades durante abril se destacó el de moda, que agrupa categorías como ropa, calzado, morrales, joyería y bisutería. También influyó la reducción en el flujo de visitantes a los centros comerciales.

Los centros comerciales siguen vigentes a la hora de hacer compras. | Foto: Semana

Fenalco explicó que durante la Semana Santa suele registrarse una menor afluencia de compradores en los centros comerciales de las principales ciudades, mientras que los destinos turísticos concentran un mayor gasto en restaurantes, supermercados y otros establecimientos vinculados a la actividad turística.

En contraste, las estaciones de servicio, los productos de cuidado personal y belleza, así como los vehículos y motocicletas, figuraron entre los segmentos con mejor desempeño. Las grandes cadenas comerciales también reportaron resultados positivos en ciudades intermedias y, especialmente, en el Eje Cafetero.

Por el contrario, Pasto e Ipiales fueron las ciudades más afectadas, situación que el gremio atribuye al deterioro de las relaciones comerciales entre Colombia y Ecuador.

Junio, la apuesta para reactivar el consumo

Pese al débil comportamiento de abril, los comerciantes mantienen expectativas favorables para junio, un mes que tradicionalmente impulsa el gasto de los hogares gracias a la celebración del Día del Padre, la temporada de vacaciones de mitad de año y las promociones comerciales.

A estos factores se suma el creciente interés por el Mundial de Fútbol, un evento que suele incentivar el consumo en diferentes categorías.

Para los comerciantes, junio es un mes que trae aumento en las ventas. | Foto: Jorge Orozco / El País

“Los comerciantes esperan que junio se convierta en un punto de inflexión para la actividad económica. Históricamente es un mes importante para el consumo y este año contará además con el impulso adicional que generan los eventos deportivos y las reuniones familiares”, concluyó Cabal.