A lo largo de este Gobierno Nacional se han hecho varias advertencias sobre una eventual crisis energética que, para bien de los colombianos, no se ha hecho realidad.

Ahora, de nuevo varios gremios alertan sobre la llegada de otro Fenómeno del Niño, que podría ser fuerte, lo que pondría en aprietos al sistema eléctrico del país, en especial por las cargas financieras que trae y por otras decisiones que ha tomado el Ejecutivo.

El primero en advertir fue XM, entidad que opera todo el sistema, y que indica que este año el déficit de energía en firme sería de 2,5 %. Este déficit ocurre cuando la capacidad de generación eléctrica garantizada y disponible no cubre la demanda proyectada que está en crecimiento.

Solo en marzo pasado la demanda de energía repuntó 5,67 % frente a igual mes del año pasado por mayor uso de la industria.

Según XM, para el periodo 2026 y 2028 el déficit sería cercano al 6 %, lo que para los gremios implica que el Gobierno, las empresas y hasta los usuarios deben prepararse para evitar un escenario de escasez.

Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación de Empresas Generadoras, Andeg, plantea que si bien XM ha identificado estos riesgos para el mediano plazo “es fundamental que desde el Gobierno Nacional se adopten medidas oportunas. En el corto plazo, frente a la posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño, es clave fortalecer la coordinación en el abastecimiento de combustibles para las plantas térmicas. En el largo plazo se requiere avanzar en subastas que garanticen la energía firme que el sistema demanda”.

Agregó que desde el gremio se están generando alertas oportunas a las autoridades para promover medidas de coordinación, especialmente en lo relacionado con el abastecimiento de combustibles para las plantas térmicas, que han llegado a aportar hasta el 58 % de la generación en escenarios como el fenómeno de El Niño 2023 - 2024.

El Niño implica altas temperaturas y embalses con menos agua, lo que obliga al uso de las térmicas que en Colombia utilizan carbón y gas para operar.

Así está la matriz del sistema energético en Colombia y las cifras de nuevos proyectos. Gráfico El País con imágenes de IA | Foto: El País

Para José Camilo Manzur, presidente de Ascodis, gremio que agrupa a comercializadoras y distribuidoras de energía, la situación es preocupante por varios aspectos: “En los últimos años no han entrado los proyectos que se esperaban. Hay problemas con las comunidades, con el licenciamiento ambiental, no vemos incentivos”.

Efectivamente, de acuerdo con XM, en el primer trimestre del 2026 ingresaron 55 proyectos de generación solar, con un total de 258,9 MW (megavatios).

Pero en 2025 se esperaba el ingreso de 5720 MW y entraron en realidad 380. En 2026 se proyecta contar con 4475 MW más y hasta marzo solo han ingresado al sistema 291 MW (ver gráficos).

Actualmente, el 8,7 % de la capacidad efectiva neta del sistema proviene de fuentes de energía solar.

Unido a esto, Manzur plantea otros riesgos: “Recordemos que hoy no hay el gas suficiente nacional para abastecer todo el consumo. Con un fenómeno de El Niño se aumenta el consumo térmico y habría que importar gas en momentos en que los precios de este combustible están disparados por la misma guerra en el Medio Oriente”.

Añadió que esto podría afectar al usuario en la tarifa, “a pesar de que en el 2025 el promedio ponderado de las tarifas, del costo unitario de los usuarios, disminuyó cerca del 10 %”.

Otro punto que señaló Manzur tiene que ver con la actual situación financiera de las empresas.

Según datos de Ascodis, el Gobierno Nacional les debe a las empresas $ 2,1 billones por opción tarifaria; $ 1,6 billones de subsidios, pese a que recientemente se les hizo un abono de $ 1,3 billones, y sigue la deuda de $ 2,2 billones a la compañía Air-e.

“A este déficit de infraestructura se suman factores de alerta inmediata que impactan nuestras fuentes de generación. Por el lado hídrico, el reciente decreto de emergencia del Ministerio de Ambiente establece reglas que nos impiden llenar los embalses a su máxima capacidad. Esta restricción al almacenamiento de agua pone en grave riesgo la confiabilidad y el abastecimiento de energía”, comentó Natalia Gutiérrez, presidente de Acolgén, que agrupa a las generadoras.

Y continuó: “Al mismo tiempo, por el lado térmico, persiste la incertidumbre sobre el abastecimiento de gas natural, dado que la oferta local para venta en firme no alcanza para cubrir la demanda proyectada para 2025 y 2026, lo que impacta el respaldo de nuestras plantas térmicas”.

Igualmente, desde Asocodis Manzur recordó que hay otros decretos que impactan a las empresas, como el que aumenta la retención en la fuente.

“Le están cobrando a compañías que ni siquiera tienen utilidades. Hay otra norma que reduce la remuneración de los comercializadores en una tercera parte que, si sale, apague y vámonos: no habría manera de pasar eventos como el Fenómeno de El Niño”, puntualizó.

Propuestas gremiales

Desde los gremios se han generado propuestas para evitar que los riesgos de una crisis energética se materialicen.

Estas incluyen hasta a los usuarios, con la posibilidad de crear programas como ‘ahorrar paga’, para incentivar el ahorro de energía entre los consumidores.

“Es un llamado respetuoso a los usuarios, porque no solamente van a contribuir para que no tengamos dificultad en el suministro sino que también ahorrar energía debe ser una labor permanente porque ayuda al bolsillo de los usuarios”, comentó el presidente de Asocodis.

Dicho gremio también planteó la necesidad de incrementar la generación térmica, debido a que se pueden presentar problemas por una baja en los embalses y se requiere que estén todos los combustibles disponibles para la generación térmica. Y recomendaron suspender las exportaciones de energía y, desde el punto de vista financiero, apropiar y pagar los recursos de subsidios.

Por su parte, Andeg coincidió en que es fundamental garantizar el pago de las acreencias de la compañía Air-e para afrontar un eventual fenómeno de El Niño, en la medida en que esto permite asegurar el capital de trabajo de las plantas térmicas.

“Es necesario avanzar en una apuesta decidida por la diversificación de las fuentes de energía. La evidencia internacional muestra que la agenda global está priorizando la seguridad energética como un eje central para mitigar riesgos de desabastecimiento. En este contexto, resulta clave fortalecer un sistema energético equilibrado, que combine distintas tecnologías y garantice confiabilidad en el suministro”.

Esto, pese a que ya han ingresado al sistema más de 3300 megavatios de capacidad solar, lo cual representa un avance importante en la diversificación de la matriz energética.

No obstante, desde Andeg se consideró necesario complementar este crecimiento con proyectos de generación de energía firme, que permitan cubrir los déficits de potencia en el mediano y largo plazo.

En este sentido, hizo “un llamado a que la próxima subasta del cargo por confiabilidad garantice la entrada de proyectos de generación térmica que aporten a la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional”.

Mientras, para Natalia Gutiérrez, lo fundamental es recuperar la confianza de los inversionistas, a través de la estabilidad regulatoria: “Como bien ha señalado la Corte Constitucional, el respeto a la confianza legítima es esencial cuando el Estado ha creado expectativas razonables mediante sus normas. Para evitar problemas de suministro, debemos preservar los marcos institucionales que han funcionado por décadas, garantizando que entidades como la Creg operen con plena autonomía técnica”.

Añadió que, en términos operativos, es clave acelerar los procesos de licenciamiento ambiental y las consultas previas, que hoy actúan como cuellos de botella para los proyectos de transmisión. “Sin líneas que transporten la energía, no hay sistema que valga. Asimismo, se deben dar señales de mercado claras que incentiven la entrada de energía firme y resuelvan definitivamente la deuda acumulada con el sector”: dijo.

Las acciones del Gobierno

El Gobierno Nacional se ha concentrado en la política de transición energética.

Según datos de la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme, en 2025 el país produjo 4473 gigavatios hora con el sol, 25 % más que el carbón, que registró 3564,2 gigavatios hora.

“La estructura del sistema eléctrico cambió. La energía solar comenzó a ocupar un espacio que históricamente estaba dominado por el carbón. Hoy, el crecimiento de las renovables no es una expectativa futura, es un hecho concreto que transforma la manera como el país produce su energía”, dijo en su momento el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.

Este mes esa cartera presentó diez medidas con las que se busca destrabar y acelerar la transición energética en Colombia.

Dentro de ellas se destacan las subastas de contratos de largo plazo, que brindan estabilidad y confianza para la inversión; la priorización de coexistencia entre Fuentes No Convencionales de Energías Renovables e hidrocarburos, para garantizar seguridad energética durante la transición, y la llamada “Liberatón” de seis mil MW, diseñada para acelerar la entrada de nueva capacidad al sistema.

La expectativa es que con la nueva subasta se adjudiquen contratos de energía a quince años, con inicio de obligaciones desde 2030, incluyendo productos específicos para energía solar, proyectos híbridos con almacenamiento y suministro en horas críticas de demanda.

El mecanismo también contempla una subasta adicional con inicio en 2035 para ampliar la planeación energética de largo plazo.

Esto como respuesta a las alertas identificadas sobre riesgos de cobertura de demanda y creciente exposición del mercado eléctrico a la volatilidad de precios de bolsa, “situación que podría impactar a los usuarios finales en escenarios de estrés climático y fenómenos como El Niño”, dijo el ministro Palma, quien destacó que esto permitirá proteger a los usuarios frente a la volatilidad tarifaria y garantizar energía firme para el futuro de Colombia.