El dólar extendió sus ganancias este martes 3 de marzo, en medio de un renovado clima de tensión internacional. La profundización del conflicto en Oriente Medio impulsó la búsqueda de activos considerados seguros, presionó al alza los precios del petróleo y reavivó los temores inflacionarios en los mercados globales.
En la jornada local, la divisa estadounidense abrió en $3.777, lo que representa un avance de $8,27 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), fijada para hoy en $3.768,73. En los primeros minutos de negociaciones marcó un mínimo de $3.772,99 y un máximo de $3.777, retornando a niveles similares a los observados a comienzos de año. Hasta el momento se contabilizan siete transacciones por un monto de US$2,7 millones.
En el contexto internacional, el euro y el yen continuaron bajo presión, afectados por la alta dependencia energética de Europa y Japón y por la incertidumbre sobre la reacción de sus bancos centrales ante el nuevo repunte de precios.
“Como gran productor de petróleo y emisor de la moneda de reserva mundial, es probable que Estados Unidos sea visto como destino seguro para los capitales”, señaló Kathy Jones, estratega jefe de renta fija del Schwab Center for Financial Research.
El euro tocó su nivel más bajo frente al dólar desde enero y posteriormente retrocedía 0,74%, hasta US$1,1603. En tanto, el billete verde avanzaba 0,22% frente al yen, a 157,68 unidades. El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa frente a una cesta de seis monedas principales, subía 0,67% hasta 99,166 puntos, su máximo en más de un mes.
Petróleo al alza
El mercado energético también reaccionó con fuerza. El crudo Brent subía este martes más de US$3, acumulando su tercera jornada consecutiva de ganancias ante el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán y las amenazas al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Así las cosas, los futuros del Brent se ubicaban en US$80,89 por barril, con un incremento de US$3,15 (4,1%). El lunes, el contrato alcanzó los US$82,37, su nivel más alto desde enero de 2025. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) avanzaba US$2,55 (3,6%), hasta US$73,78 por barril.
Analistas advierten que, sin una pronta desescalada, los riesgos para el suministro persistirán. Cerca del 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo transita por el estrecho de Ormuz. La posibilidad de cierres prolongados o ataques a infraestructuras energéticas eleva la volatilidad y mantiene al mercado en alerta.
Las proyecciones apuntan a que los precios del crudo seguirán elevados en el corto plazo. Incluso, algunas firmas han ajustado al alza sus estimaciones para 2026 y contemplan escenarios extremos en caso de un conflicto prolongado.