Maizena, en 1933, y Uniroyal Croydon, en 1937, fueron las primeras empresas de capital extranjero que llegaron a la capital del Valle del Cauca. Han transcurrido 90 años y la primera marca aún es recordada no solo por los caleños sino por los colombianos.

Este producto hoy lo fabrica Unilever, multinacional de origen inglés que está situada en este departamento, donde cuenta con varias fábricas que producen otras marcas reconocidas en el país como Fruco, Savital y algunas globales como Sedal, Fab y Rexona, que se venden en diferentes naciones de América.

Desde los años 40 arribaron muchas otras compañías a la región: Goodyear, Cartón de Colombia, Monark, Fleischman, Quaker, Chiclets Adams, Colgate Palmolive, Icolapiz, Baxter, Gillette, Warner Lambert, Nestlé y Johnson & Johnson. Algunas de estas ya no están en la región, han cambiado sus propietarios o se han transformado.

Un estudio de la Cámara de Comercio de Cali señaló que entre 1930 y 2015 llegaron 109 empresas de capital extranjero al Valle del Cauca y al norte del Cauca. Posteriormente, el interés por la región no ha parado.

De acuerdo con cifras de la agencia Invest Pacific, en los últimos quince años han arribado 240 proyectos de inversión con capital extranjero que se han ubicado en 26 municipios de la región, lo que ha implicado cerca de US$ 2900 millones en inversiones y 26.000 empleos.

La cercanía al puerto de Buenaventura es una de las ventajas que tiene el Valle para que más empresas se sitúen en la región. | Foto: El País

“Hemos triplicado la presencia de multinacionales: en 2010 había 80 empresas extranjeras operando aquí y hoy contamos con más de 260 empresas”, dijo Juan Carlos Castro, director ejecutivo de la agencia Invest Pacific, que está conmemorando quince años de operaciones en la región.

En opinión de Harold Londoño, gerente de Analítica y Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Cali, en los últimos años el arribo de inversión extranjera al departamento ha continuado consolidándose como uno de los principales motores del desarrollo productivo regional.

Por ejemplo, dice que la instalación y la expansión de compañías internacionales han contribuido a la generación de empleo formal, al fortalecimiento de las capacidades exportadoras y a la incorporación de nuevas prácticas de gestión y producción que elevan los estándares de competitividad del tejido empresarial de Cali y zonas aledañas.

“Este proceso ha evolucionado de manera significativa. Cada vez más empresas que se establecen en la región pertenecen a sectores con mayor intensidad tecnológica y valor agregado, lo que impulsa procesos de innovación, transferencia de conocimiento y sofisticación productiva”, comentó.

Agregó que, al mismo tiempo, se observa una mayor diversidad en el origen geográfico de estas inversiones, con compañías provenientes de distintos continentes que encuentran en el departamento un entorno favorable para desarrollar operaciones orientadas tanto al mercado interno como a los mercados internacionales.

Efectivamente, según datos de Invest Pacific, hoy en día hay interés de inversión de 47 países desde Estados Unidos hasta empresas europeas y asiáticas.

“En conjunto, esta dinámica ha contribuido a transformar la estructura económica regional, ampliando las oportunidades de encadenamientos productivos y fortaleciendo la inserción del territorio en las redes globales de comercio e inversión”, comentó Harold Londoño.

Y añadió que “buena parte del progreso económico alcanzado en las últimas décadas ha estado estrechamente vinculado a la presencia de empresas multinacionales que, al integrarse con el ecosistema empresarial local, han aportado capital, tecnología y acceso a nuevos mercados”.

Por ejemplo, el Valle del Cauca ha consolidado un clúster farmacéutico con la presencia de firmas internacionales como Baxter, Bayer, Abbott, BSN Medical, Genfar (Eurofarma) que, junto a la colombiana TQ, han conformado un centro de producción de medicamentos importante.

Carlos Echeverry, director de ventas de Fareva, una compañía francesa que tiene presencia hace 35 años en la región, comentó que el departamento concentra alrededor del 30 % de la industria farmacéutica del país.

“Nosotros hacemos maquila, se trata de medicamentos genéricos, principalmente fórmulas sólidas, fórmulas líquidas, inyectables y semisólidos”, explicó.

Este sector, precisamente, es uno de los que más está promoviendo Procolombia en su propósito de atraer inversión tanto por su desarrollo como su alcance internacional.

Las exportaciones farmacéuticas colombianas alcanzaron cerca de US$ 388 millones en 2025, según el Dane, con más del 85 % de los envíos dirigidos a países de América Latina.

¿Qué ha cambiado?

Las firmas con capital extranjero que están ‘aterrizando’ en la región están concentradas ya no tanto en la producción manufactura sino en sectores de tecnología, logística y servicios.

Carlos Jaramillo, gerente de Zonamerica, una zona franca especializada en servicios que nació en Uruguay, destacó que este proyecto que lleva más de siete años ha logrado consolidarse en el sur de Cali y hoy tiene 34 empresas en su interior.

“Tenemos desde grandes BPO (externalización de procesos de negocio), como es el caso de Alorica, que tiene cerca de 800 personas, así como la firma de Johanna Ortiz, ícono de la moda, entre otras que están exportando servicios”, dijo.

Zonamerica quiere pasar de un campus a convertirse en una ciudadela donde no solo se cuente con infraestructura para hacer negocios y talento, sino servicios complementarios para todo las organizaciones.

Según comentó Jaramillo, este plan incluye una inversión de unos US$ 60 millones para un desarrollo en el mediano plazo.

Una de las recién llegadas es Korei, una compañía mexicana dedicada a la producción y comercialización de equipos agrícolas, de construcción y de ferretería que atiende el mercado mundial.

Este proyecto inició en octubre del 2025 y en febrero de 2026 se realizó la inauguración del Centro de Distribución en la ciudad de Tuluá.

“Escogimos el Valle del Cauca por su posicionamiento estratégico y logístico. Esta zona nos ofrece la cercanía con el puerto de Buenaventura, el acceso rápido al interior del país y obviamente nos facilita la conectividad regional para la distribución nacional”, comentó Robinson Otálvaro, gerente comercial de Korei en Colombia.

Agregó que durante más de seis meses se estudió la posibilidad de llegar al Valle del Cauca, al mismo tiempo que se analizaron otras regiones, hasta que se escogió este departamento.

“El acompañamiento de la agencia Invest Pacific fue clave en esta decisión, porque tuvimos la oportunidad de visitar Antioquia, Cundinamarca y la Costa Atlántica, donde también hay puertos”, anotó.

Korei opera directamente en México, Guatemala, Panamá y ahora Colombia, pero también tienen presencia en El Salvador, Honduras, Costa Rica y Perú.

“Hicimos unas inversiones bastante fuertes, en bodegas, compramos flotas de vehículos, más todo lo que es equipamiento y que esto representa. Entonces creo que vamos muy bien con planes de crecer en el corto plazo”, añadió el directivo.

Igual que esta mexicana, el año pasado se concretó la inversión de Novepharma, una empresa surcorena de cosméticos y cuidado personal y de Intelicolab, una firma de ingeniería y servicios de Tecnologías de Información fundada en Costa Rica.

También hicieron reinversiones compañías como AB Mauri, de Reino Unido, o Lesaffre, de Francia, que están en el sector de alimentos. Así como Renal Care Services, especializada en el cuidado integral de la salud renal, que acaba de hacer inversiones en su clínica de Buga, la cual ahora opera con energía solar, tal como las otras dos que tienen en el Valle del Cauca.

“La inversión, cercana a los $355 millones, se concibe como una apuesta de largo plazo por la eficiencia, la resiliencia operativa y la transición energética”, dijeron sus directivas.

El sistema fotovoltaico instalado en Buga cuenta con 202 paneles solares de alta eficiencia, capaces de generar cerca de 174.000 kWh de energía limpia al año, lo que equivale al consumo anual de entre 60 y 70 hogares colombianos.

“Con iniciativas como esta, Renal Care Services demuestra que invertir en salud en el Valle del Cauca va más allá de la atención médica. Es una forma de impulsar desarrollo económico, innovación ambiental y bienestar para las comunidades”, destacaron directivas de la empresa.