Destacando los avances de la investigación agrícola colombiana en materia de sostenibilidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) otorgó al Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia (Cenicaña) el reconocimiento de ‘Experiencia Excepcional’, por un proyecto que aprovecha residuos industriales para producir biofertilizantes y reducir el uso de fertilizantes químicos en los cultivos.

La distinción fue concedida en el marco de la convocatoria regional ‘Experiencias que Transforman 2026’, enfocada en iniciativas sobre bioinsumos y plásticos en la agricultura de América Latina y el Caribe, que busca destacar soluciones respaldadas por resultados demostrables y evidencia técnica verificable.

La investigación seleccionada, denominada ‘Bioinsumos y economía circular: transformación de la fertilización y conservación del suelo en la caña de azúcar en Colombia’, es desarrollada por las áreas de Nutrición y Fertilidad de Suelos y Diversificación de Cenicaña, en alianza con la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia).

El proyecto utiliza la vinaza, un residuo líquido generado durante la destilación de etanol, como medio para producir un bioinsumo que permite multiplicar bacterias nativas aisladas de los suelos del valle del río Cauca, con el propósito de mejorar las prácticas de fertilización en los cultivos de caña de azúcar.

Resultados de la investigación en campo

La tecnología fue evaluada durante más de dos años mediante ensayos en campo e invernadero, en los que se analizaron sus efectos sobre el desarrollo de los cultivos y la posibilidad de disminuir la utilización de fertilizantes sintéticos sin afectar el rendimiento.

Los ensayos realizados durante más de dos años permitieron evaluar los efectos del bioinsumo en campo e invernadero. | Foto: El País.

Uno de los resultados reportados por la investigación es que la aplicación de estos microorganismos benéficos permite sustituir hasta el 25 % de las dosis convencionales de urea sintética, un fertilizante utilizado en la agricultura para aportar nitrógeno a las plantas.

El desarrollo también representa un avance en la reducción del impacto ambiental de la producción agrícola, debido a que el reemplazo parcial de la fertilización sintética disminuye en un 10 % la huella de carbono total del cultivo y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, como el óxido nitroso.

La validación a escala comercial comprende más de 34 hectáreas experimentales y cuenta con el acompañamiento de ingenios de la agroindustria colombiana de la caña de azúcar, que participan en el proceso de evaluación de esta alternativa.

El modelo desarrollado por Cenicaña busca aprovechar un subproducto de la industria del etanol para convertirlo en un insumo útil para la agricultura, mientras promueve el uso de microorganismos benéficos presentes en los suelos de la región.

Cenicaña recibe reconocimiento internacional por su investigación en biofertilizantes. | Foto: El País.

Con el reconocimiento de la FAO, la investigación realizada en el valle del río Cauca obtiene visibilidad en el ámbito latinoamericano y caribeño, dentro de una convocatoria que destaca iniciativas científicas orientadas a transformar las prácticas agrícolas mediante bioinsumos y soluciones de sostenibilidad.