Kokoriko, la reconocida marca colombiana de restaurantes de pollo asado, ha cambiado de propietarios. En ese sentido, se conoció que la compañía alimenticia fue adquirida por el fondo de inversión colombiano KKO, compuesto por empresarios del país.
Con la adquisición, Kokoriko deja de pertenecer al Grupo Inmaculada Guadalupe y Amigos (IGA), dueño de Andrés Carne de Res, el cual por casi nueve años tuvo todo el control. Por lo tanto, de ahora en adelante, bajo el control de KKO pasa a ser un esquema liderado por capital local.
“KKO cree en el país, en su gente y en el potencial de sus marcas”, expresó el fondo al anunciar la obtención.
Además, los inversionistas consideran que con esta nueva etapa surge el objetivo de fortalecer y transformar esta cadena de restaurantes que durante las últimas décadas ha sido una de las más queridas y preferidas por los ciudadanos colombianos a la hora de consumir alimentos.
“Potenciando su crecimiento, su cercanía con los consumidores y su propuesta de valor”, agregó KKO, que en su interior tiene a un empresario antioqueño con vínculos con el Grupo Éxito.
Se sabe que Kokoriko seguirá teniendo su operación con total normalidad, tal como lo ha venido haciendo hasta hoy, con un enfoque especial hacia sus clientes, trabajadores y aliados. Asimismo, reafirma un compromiso con la innovación y el desarrollo de todo el territorio colombiano.
Así las cosas, en la nueva etapa, Kokoriko con el control de KKO buscará mantener el posicionamiento que ha sostenido hasta hoy y al mismo tiempo que la marca de restaurantes se involucre en nuevas dinámicas relacionadas con el consumo de alimentos.
Robayo decidió incursionar en este sector a finales de la década de 1960, tiempo en que el pollo asado en Colombia aún no poseía el protagonismo que lograría años después. Fue en 1969 cuando, junto a Noé Cardona y Emilio Jordán, creó la empresa Avesco, la cual significó el arranque de un modelo enfocado en la preparación y comercialización de pollo.
Cabe mencionar que este cambio se da un mes después del fallecimiento de Eduardo Robayo a sus 91 años de edad, fundador de Kokoriko y pionero del pollo asado en Colombia. Hasta el día de su muerte como socio y referente del sector del pollo asado, pese a que ya no tenía algún control de la operación en la empresa.
Ya en 1971 se dio la apertura del primer restaurante Kokoriko en la ciudad de Cali. Años después, superó los 100 puntos de venta en distintas regiones del país.