Brigitte Baptiste, rectora de la Ean y reconocida ambientalista en el país, visitó la ciudad de Cali para promover el programa de Becas por Colombia.
En entrevista con El País habló sobre qué tan emprendedores son los colombianos y el trabajo que la universidad viene haciendo en esta materia.
Dijo también que en temas ambientales el país está muy rezagados,
¿Cuáles son las buenas noticias que trae la Universidad Ean para Cali, de qué se trata Becas por Colombia?
Es un programa que tiene la Universidad Ean para invitar a 32 personas de todo el país que quieran desarrollar estudios de pregrado, de formación virtual. Se pueden vincular a cualquiera de nuestros programas, pero que estén vinculados con un proyecto de emprendimiento orientado a la sostenibilidad en el Valle. Los seleccionados podrán hacer el pregrado gratis.
Y también invitar a los empresarios, al gobierno y a todas las demás personas a apoyar personas que quieren estudiar en un formato virtual y que no quieren salir de su región, que quieren apoyar temas familiares, por ejemplo, y que tienen disponibilidad y capacidad de una aventura como la formación virtual.
¿Qué hay que hacer?
Son muy pocos requisitos, ser mayores de 18, no estar estudiando, vivir aquí en el departamento y tener su proyecto en la región. Los interesados entran a la página web de la universidad, www.universidaddean.edu.co, y se inscriben. Hay plazo hasta el 25 de mayo.
¿El proyecto tiene alguna característica, ya debe estar funcionando o solo tener la idea?
No, puede ser proyecto joven. Tenemos la capacidad de acompañar a las personas desde la idea y en la ejecución del proyecto. Tenemos una incubadora y aceleradora de emprendimiento que se llama Impacta, entonces, en la medida que vaya adelantando su formación, vamos a irlo acompañando en su emprendimiento.
La Ean nace como escuela de negocios, según su experiencia, ¿qué tan emprendedores somos realmente los colombianos?
Yo creo que somos muy emprendedores, eso es lo que hemos visto a lo largo de estos años, pero el emprendimiento exige disciplina, constancia, creatividad, trabajo en equipo, es decir, no se trata solamente de lanzarse al agua: una buena idea requiere información, requiere capacitación técnica, entonces, la universidad lo que trata es de que las personas que tienen esas buenas ideas no se desanimen y les brindamos las herramientas, las capacidades para desarrollar su trabajo.
Obviamente, los emprendedores siempre piden más apoyo, dicen que les falta capital financiero, que les falta saber más de la normativa porque es muy difícil el tema de impuestos. Eso es cierto, pero nosotros les ayudamos a buscar inversionistas, por ejemplo, capital fresco que pueda ayudar a los emprendedores, emprendedoras a desarrollar su proyecto, hacer su buen plan de negocios, incluso apoyo psicológico, porque indudablemente quien emprende y fracasa tiene que pararse rapidito y volver a emprender.
¿Y para recibir ese apoyo de Impacta tiene que estar estudiando en la Ean o hay gente independiente?
Más o menos la mitad de las personas que están actualmente inscritas son externas a la universidad, lo que nos interesa es que haya mucho emprendimiento, que les vaya muy bien y que la universidad pueda asociarse a ese proceso exitoso para poder reinvertir capacidades en nuestra propia institución.
Yo creo que más o menos la mitad de nuestros estudiantes, ya tienen como instalado el chip del emprendimiento.
Tenemos tres niveles de transversalidad donde tratamos de que todo el mundo considere por lo menos el emprendimiento como una forma de vida y que no estén pensando en repartir hojas de vida apenas se gradúen.
¿Usted qué piensa que emprender es el camino para reducir el desempleo juvenil, que es alto en Colombia, o hay otras opciones?
Hay muchos espacios de trabajo nuevos que están emergiendo por las nuevas formas de la economía, los temas digitales, los que tienen que ver con inteligencia artificial, con gestión de datos, con diseño, mercadeo.
Hay muchos sondeos y muchas proyecciones que muestran qué tipo de trabajos van a ser requeridos en el futuro, independientemente de si son provistos por emprendedores o no. Creo que hay que hacer siempre un llamado a la buena información, que los jóvenes que están pensando en ser youtubers, que eso es lo que todo el mundo quiere, digan voy a ser una persona que tenga capacidad en creación de contenido y voy a posicionar mi marca personal. Eso tampoco se hace de la noche a la mañana, eso puede tomar unos tutoriales a través de las redes sociales, pero si uno quiere hacerlo muy bien y tener éxito, pues estudie.
Entonces convertirse en autoemprendedor también es bien importante, encontrar cuál es ese escenario de futuro en el cual uno puede hacer cosas.
Hablando de política un no ve a los candidatos hablando de estos temas de emprendimiento y sostenibilidad...
Desde que salí del Instituto Humboldt he estado tratando siempre de hablar de temas de bioeconomía, por ejemplo, cómo realmente le vamos a agregar valor desde la universidad, que eso es todo un discurso que sigue rondando y que no logra consolidarse.
Algo en el tema de turismo sostenible, turismo de naturaleza, yo creo que ese es un espacio que ha venido creciendo muchísimo, pero hay que hacerlo de manera muy responsable o si no vamos a acabar con lo que queda.
Los temas de gestión cultural, indudablemente, Colombia se está convirtiendo en un atractivo importantísimo para toda clase de eventos masivos culturales, no solo industrias culturales, sino todos los temas de innovación editorial, innovación teatral, las vertientes convencionales de las artes, pero que requieren una perspectiva un poquito más empresarial.
Y por supuesto, como les decía, los temas digitales, los temas de robótica, inteligencia artificial, aplicados a temas ambientales, que es lo que más me gusta a mí, porque yo sí pienso que sin esas iniciativas nos va a costar mucho trabajo construir las transiciones hacia el futuro.
Entonces, trabajo hay, retos hay, las universidades tenemos que ser más ágiles, lo reconozco, tenemos que identificar claramente qué es lo que vamos a ofrecer para que eso sea un camino seguro para los jóvenes y para las personas mayores, porque ya no son solo jóvenes los que van a volver a estudiar.
Pero volviendo el tema, es que hay que poner eso en la agenda de los políticos, ¿cómo lo analiza?
He contribuido con una de las campañas, no voy a hacer campaña porque no puedo, pero claramente sí hay ofertas más robustas que otras. Es importante que la ciudadanía le pregunte a los candidatos y a sus equipos en cada uno de estos temas, cuáles son sus lineamientos, para dónde vamos en los temas turísticos, en los temas ambientales, en los temas de bioeconomía, en los temas de modernización digital, a ver si dicen algo distinto a jalarse las orejas de los unos a los otros.
Pero usted ha sido mencionada en la campaña de Sergio Fajardo, quien dijo que usted iba a ser su Ministra de Ambiente.
Muy honrada y, por supuesto, yo he colaborado con el señor Fajardo en la elaboración de su programa, hay un equipo muy grande detrás y si llega va a ser la oportunidad para estos temas.
O sea, ¿se le mide a la política?
Me le mido al componente ejecutivo de la política y no tanto a la electoral.
Pasando a ese tema del ambiente, usted ha sido líder en esos temas, ¿cómo ve la evolución de Colombia? ¿Estamos por buen camino?
Complicado, yo creo que estamos muy rezagados, pese a que tuvimos momentos de mucho entusiasmo, al principio de la ley 99, y no lo digo con nostalgia, ni porque yo haya participado a lo largo de esta historia, sino porque se ve que en este momento los temas ambientales se han vuelto temas muy retóricos, temas muy simbólicos, o muy autoritarios en algunos casos, de personas que dicen que ya estamos cansados de que no pasen cosas, y entonces definan lo que nos conviene a todos los demás por decreto.
Yo pienso que ahí tenemos retos importantes de gobernanza, de participación democrática en los temas ambientales, muy colgados en el ordenamiento territorial, que está obstaculizando muchísimas cosas de la vida normal de la institucionalidad, de la economía, del poblamiento, en fin.
Y una noción de lo ambiental muy en contravía de la operación de todos los sectores que generan riqueza material. Siempre me causa mucha curiosidad, por ejemplo, por qué la gente cree que la minería es incompatible con la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, porque la evidencia no existe, salvo que hablen de extracción ilegal de minerales, que eso definitivamente no es minería.