El Concejo de Bogotá aprobó este lunes, en segundo debate, el proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente, que busca generar cerca de $1,08 billones adicionales al año, atraer inversión privada, crear empleo y financiar la transformación del alumbrado público.
La iniciativa, que ahora pasa a sanción por parte del alcalde, Carlos Fernando Galán, proyecta captar $78,3 billones en nuevas inversiones y generar 215.000 empleos durante la próxima década. También contempla la construcción de 94.500 viviendas y la creación de 30.000 opciones de arriendo.
El acuerdo establece un aporte ligado al impuesto predial para financiar el alumbrado público inteligente. Los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3 quedarían exentos, salvo aquellos con una base gravable superior a 20.000 UVT. El sistema incorporará tecnología LED, sensores y monitoreo remoto.
El proyecto también ofrece descuentos en intereses y sanciones a contribuyentes que paguen la totalidad del capital antes del 21 de diciembre. Cerca de 1,2 millones de personas podrían acceder a una reducción del 60% en obligaciones tributarias, mientras que el beneficio alcanzaría a otros 845.476 deudores por obligaciones no tributarias.
La reforma reorganiza las tarifas del impuesto de Industria y Comercio. De acuerdo con las proyecciones presentadas al Concejo, 275 actividades económicas tendrían reducciones y 169 registrarían incrementos. Restaurantes, hoteles, bares, editoriales, cooperativas financieras y fondos de empleados figuran entre los sectores con disminuciones.
La propuesta contempla además incentivos para empresas que inviertan y generen empleo, así como una incorporación gradual de las microempresas formalizadas al ICA: no pagarían durante el primer año y aumentarían progresivamente su tarifa hasta llegar al 100% en el décimo.
“Bogotá se prepara para el futuro, atrae la inversión privada y genera empleos en los próximos 10 años”, afirmó la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena.
El acuerdo entrará en vigor una vez sea sancionado y publicado. Varias de sus medidas comenzarían a aplicarse el 1 de enero de 2027.
Rocío Dussan, concejala del Pacto Histórico, calificó la aprobación de la reforma tributaria impulsada por Galán de la demostración de su mala gestión, que a cambio de organizar las finanzas del Distrito optó por “meterle la mano al bolsillo de los bogotanos”.
Mientras que el también concejal, Samir Bedoya, del Partido Mira, dijo que no votó a favor de esa norma porque afectará las finanzas comerciantes, emprendedores y familias.
“Seguiremos haciendo control y explicándole a Bogotá qué se aprobó y cómo afecta el bolsillo de los ciudadanos”, afirmó el cabildante desde su cuenta de X.