La decisión del Consejo de Estado de suspender el aumento del salario mínimo decretado por el presidente Gustavo Petro a finales del año pasado, arguyendo que el acto administrativo carecía de legalidad, ha traído consecuencias inesperadas, tanto en el mundo político como en gremios económicos.
Contra todo pronóstico, muchos de los actuales senadores de la oposición que en su momento se pronunciaron en contra del aumento del 23% ahora han hecho un llamado a mantener esta decisión ejecutiva por parte del gobierno.
Además del hecho de que el costo político de rechazar dicho aumento es inconveniente a las aspiraciones por hacerse con una curul en el Congreso o la Presidencia, también ha habido otras consideraciones desde otras orillas, incluida la de los gremios.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, explicó que entre las razones tener en cuenta el futuro de dicho aumento tiene que ver con los efectos secundarios que ya han entrado en rigor luego de la firma presidencial:
“Los salarios incrementados a 2,4 millones de empleados y los ingresos de más de 1,3 millones de pensionados constituyen una realidad jurídica consolidada que no se puede ignorar. E impone una realidad incontrovertible, que obliga a asumir esta realidad y a concentrar esfuerzos en apoyar a las pymes que tienen riesgo de supervivencia, en mitigar la inflación y en proteger el empleo”.
Además, el dirigente gremial agregó que la posición del gremio es “tener en cuenta la realidad del día de hoy respecto de los trabajadores y pensionados al momento de que el Gobierno tome una decisión. Sin embargo, reiteramos nuestra preocupación sobre los efectos que, sin duda, la decisión tiene sobre la inflación, empleo, informalidad, competitividad, viabilidad de empresas, especialmente las pymes, y los efectos negativos sobre los más de 11 millones de personas con ingresos inferiores al salario mínimo”.
Cabe señalar que este lunes, 16 de febrero, hubo una mesa de concertación entre el gobierno y el empresariado, en horas de la mañana, tras la cual quedó claro que, por parte del gobierno, la apuesta se mantiene. Un hecho que se avizoraba desde horas antes, cuando el presidente Gustavo Petro se refirió al tema en alocución presidencial:
“El salario vital se mantiene, y el nuevo decreto va a mantener un salario vital, solo con los nuevos estudios que se tienen que allegar al magistrado Morales, como lo pide él, solo que con las realidades económicas que desde el día que yo firmé sustentan que no nos equivocamos, pero que puede modificarse el salario vital decretado de acuerdo a las nuevas realidades económicas”, había dicho inicialmente el mandatario.