Los alcaldes de ocho municipios del norte del Cauca, junto con gremios empresariales, organizaciones del sector agroindustrial y sindicatos de la caña, hicieron un llamado al Gobierno Nacional y a las autoridades regionales, para atender de manera urgente la crisis de seguridad, empleo y competitividad que enfrenta esta zona del país.
A través de un comunicado, los mandatarios de Puerto Tejada, Miranda, Villa Rica, Padilla, Guachené, Corinto, Caloto y Santander de Quilichao, además de la Región de Planificación y Gestión del Norte del Cauca (Amunorca RPG), el Consejo Gremial del Cauca, el Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, Asocaña, Procaña, la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Cauca (SAG Cauca), la SAG Valle y los sindicatos de la agroindustria de la caña, advirtieron que el deterioro del orden público, el cierre o la suspensión de operaciones de varias empresas y la pérdida de empleos formales están afectando gravemente la economía regional y las condiciones de vida de miles de familias.
Según el documento, la situación impacta no solo a los trabajadores de las empresas, sino también a proveedores, transportadores, comerciantes y pequeños negocios que dependen de la actividad productiva. Además, señalaron que la disminución de la actividad económica ha reducido los ingresos tributarios de los municipios, limitando su capacidad para atender las crecientes demandas sociales.
Uno de los casos mencionados es el de Guachené, donde la reducción de la actividad empresarial ha afectado significativamente el recaudo de impuestos. Mientras tanto, las administraciones municipales reportan un aumento en las solicitudes de empleo, ayudas económicas y programas sociales por parte de la población.
A este panorama se suma el deterioro de la seguridad. Los firmantes aseguraron que homicidios, extorsiones, hurtos, ataques contra trabajadores y contra la infraestructura productiva, así como las restricciones a la movilidad, están poniendo en riesgo la continuidad de la actividad económica legal en la región.
Frente a este escenario, los alcaldes y gremios consideran que la capacidad de respuesta de las administraciones locales y del sector privado es insuficiente, por lo que solicitaron la intervención del Gobierno Nacional, los gobernadores del Cauca y Valle del Cauca, así como de las bancadas parlamentarias de ambos departamentos.
La propuesta consiste en instalar una mesa de trabajo territorial para definir una hoja de ruta conjunta que incluya acciones en materia de seguridad, generación de empleo, fortalecimiento de la competitividad, inversión social, recuperación de las finanzas municipales y promoción de nuevas oportunidades productivas.
“Esta es una región compartida, con problemas que no reconocen límites municipales ni departamentales. Necesitamos sentarnos en una misma mesa, sumar capacidades y construir soluciones que devuelvan la esperanza y las oportunidades a sus habitantes”, señalaron los firmantes del pronunciamiento.
Así es como, los alcaldes, trabajadores y representantes de los gremios reiteraron su disposición para participar en este proceso y advirtieron que proteger el norte del Cauca y el sur del Valle es fundamental para preservar el empleo formal, fortalecer la institucionalidad y evitar que la falta de oportunidades siga favoreciendo el avance de la violencia y las economías ilegales.