La Aeronáutica Civil de Colombia activó este sábado 2 de mayo un plan de contingencia tras la suspensión inmediata de operaciones de Spirit Airlines, una decisión que tomó por sorpresa al sector y deja a miles de pasajeros en incertidumbre.
La entidad confirmó que la aerolínea canceló todos sus vuelos desde este 2 de mayo, luego de no lograr superar su proceso de reorganización financiera en Estados Unidos. En un comunicado oficial, explicó que la suspensión responde a que la compañía no pudo salir adelante bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de ese país.
Además, advirtió que desde hoy todos los vuelos quedaron cancelados, lo que impacta directamente a los viajeros con itinerarios programados. Según cifras de la autoridad aeronáutica, cerca de 10.000 pasajeros en Colombia se verían afectados por esta situación.
Frente a este panorama, la Aerocivil anunció la activación de protocolos de articulación sectorial, convocando a distintas instituciones para coordinar la atención a los usuarios, aunque recordó que las responsabilidades recaen en la aerolínea.
De acuerdo con la información oficial, Spirit Airlines ya inició la notificación a sus pasajeros para que puedan elegir opciones de reembolso. Los viajeros están siendo contactados por correo electrónico y también se habilitaron canales presenciales para quienes tengan dificultades de acceso digital.
En paralelo, otras aerolíneas comenzaron a reaccionar. Avianca puso en marcha un plan de protección voluntaria que permitirá reubicar pasajeros con tiquetes entre el 2 y el 16 de mayo sin costo de tarifa aérea, sujeto a disponibilidad.
Por su parte, Latam Airlines manifestó su intención de apoyar con su capacidad operativa, mientras que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo evalúa alternativas dentro del sector.
La Superintendencia de Transporte de Colombia será clave en este proceso, ya que tiene a su cargo la protección de los derechos de los usuarios del transporte aéreo y el seguimiento a las obligaciones de la aerolínea frente a los pasajeros. Entre tanto, la Aerocivil mantendrá presencia en los aeropuertos para brindar orientación directa a los viajeros afectados.
El cierre de la aerolínea implica la pérdida de aproximadamente 17.000 empleos y, como se mencionó anteriormente, la cancelación de miles de vuelos programados. Solo en mayo, la aerolínea tenía previstos cerca de 9000 trayectos, equivalentes a 1,8 millones de asientos.