La Conmebol canceló este jueves el partido entre Independiente Medellín y Flamengo, por la cuarta fecha del Grupo A de la Copa Libertadores 2026, luego de los incidentes protagonizados por barrabravas del club colombiano en el estadio Atanasio Girardot en Medellín.
El árbitro FIFA venezolano Jesús Valenzuela suspendió el encuentro apenas al minuto y medio de juego debido a una espesa cortina de humo provocada por bengalas encendidas en una de las tribunas, donde aficionados del DIM protestaban contra la dirigencia del equipo antioqueño.
Los jugadores de ambos equipos se retiraron posteriormente a los camerinos sin verse afectados por los incidentes, mientras aumentaba la tensión en las gradas del principal escenario deportivo de Medellín, la segunda ciudad más importante de Colombia.
Casi 50 minutos después de la interrupción, las autoridades locales ordenaron por los altavoces la evacuación total de los aficionados presentes en el estadio y luego finalmente se canceló el partido.
Desde las tribunas se escuchaban gritos de “¡Que se vayan todos!”, dirigidos a los directivos del conjunto colombiano.
En este tipo de incidentes, la Conmebol suele adoptar medidas disciplinarias de carácter estricto, conforme a su reglamento, que pueden incluir la descalificación de clubes implicados y la imposición de fuertes multas económicas.
“La responsabilidad no es nuestra, el equipo que jugaba en casa no ha podido garantizar la seguridad”, dijo en un video grabado en el camerino del Flamengo el director de fútbol del club, José Boto, quien además solicitó la adjudicación de los tres puntos conforme al reglamento disciplinario de la competición.
Flamengo, campeón vigente del torneo continental, buscaba la victoria en Medellín, un resultado que le habría asegurado la clasificación anticipada a los octavos de final.