En el vuelo AV244 que cubría la ruta Bogotá – Nueva York este jueves 12 de marzo, un pasajero requirió asistencia médica.
La aeronave, que transportaba a decenas de pasajeros hacia los Estados Unidos, declaró una emergencia general mientras sobrevolaba el norte del país, lo que obligó a la tripulación a buscar el aeródromo más cercano para un aterrizaje no programado.
De acuerdo con los protocolos de seguridad, la tripulación decidió desviar el vuelo hacia el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla, donde la aeronave aterrizó aproximadamente a las 7:40 p.m.
El pasajero fue desembarcado para recibir atención médica, y el vuelo continuó su itinerario hacia Nueva York a las 9:30 p.m.
El desvío se produjo de manera inmediata tras la declaración de la emergencia. Los radares de seguimiento mostraron cómo el avión abandonó su ruta original hacia el norte para descender de forma controlada hacia la capital del Atlántico.
Según los reportes preliminares, el aterrizaje en Barranquilla se realizó de forma exitosa y sin incidentes adicionales en la pista, permitiendo que las unidades de apoyo aeronáutico inspeccionaran el aparato apenas tocó suelo.
Este tipo de alertas suelen estar vinculadas a fallas técnicas, problemas de presurización o emergencias médicas críticas.
Expertos en seguridad aérea señalan que la activación de la alerta 7700 es una medida preventiva fundamental que permite a los pilotos recibir asistencia prioritaria y despejar el tráfico circundante.
Además de las causas mencionados, los técnicos de mantenimiento de Avianca revisaron minuciosamente la aeronave en la plataforma del Ernesto Cortissoz. Se conoció que los pasajeros recibieron asistencia por parte del personal de la aerolínea en el aeropuerto.