Indignación causó en redes sociales un video en el que se observa a una mujer agrediendo verbalmente a un domiciliario durante la entrega de unas pizzas en un sector residencial de Bogotá.
En las imágenes se logra ver a la mujer increpando en reiteradas ocasiones al trabajador en plena vía pública, mientras lo insulta y lo descalifica por su oficio.
En medio del largo cruce de palabras, el repartidor identifica a la mujer como Liliana y sostiene que no se retirará del lugar, pues señala que está cumpliendo con su trabajo y que solo está realizando la entrega del pedido.
Según se escucha en el material audiovisual, la mujer le reclama por una supuesta demora en la entrega y le exige a este que se retire del sector, asegurando que “no pertenece al barrio”; además, le recuerda que ella es doctora y que él no olvidaría ese día, lo que algunos internautas tomaron como una amenaza.
Las palabras de la agresora van subiendo de tono, mientras el repartidor mantiene una actitud calmada y reitera que está en ejercicio de su labor. En ese instante, la mujer amenaza con llamar a la Policía y con denunciar al domiciliario ante la empresa para la que trabaja, que sería Domino’s Pizza.
Lejos de calmarse, la situación se torna más tensa y al final de la grabación la mujer comienza a darle patadas a la motocicleta del domiciliario, hecho que quedó registrado en video.
Durante toda la discusión, un hombre que acompaña a la presunta doctora le insiste en que se tranquilice y que ingresen a la residencia para dejar la situación de un lado. Sin embargo, esta insiste en que no se irá del lugar hasta que el repartidor se vaya.
Finalmente, se logra observar cómo el hombre prende su motocicleta para partir del lugar.
Tras lo ocurrido, el video se viralizó en redes sociales y generó una ola de comentarios rechazando el proceder de la mujer. Algunos de los internautas reconocieron la calma del trabajador ante lo ocurrido.
“¿Qué le habrán hecho a Liliana en su vida para que cargue tanta rabia? Gracias, motorizado, trabajador, que no pertenece a ese barrio, por demostrarle que no importa el estrato social para ser educado”; “10/10 la actitud del domiciliario. Un caballero. Por otro lado, Lili morirá sola, quizás ya viva sola y sin nadie que la soporte”, son algunos de los comentarios que se leen en la publicación.