El pasado 14 de junio se registró una fuerte emergencia provocada por intensos vientos y lluvias que afectó a comunidades rurales del municipio de Roberto Payán, en la subregión del Telembí, departamento de Nariño.
De acuerdo con los reportes preliminares, el hecho dejó más de 200 viviendas con daños significativos en sus estructuras, y algunas quedaron hasta sin techo, lo cual obligó a decenas de familias de 24 veredas que integran el Consejo Comunitario Unión de Cuenca a abandonar sus hogares.
Los fuertes vientos desprendieron láminas de zinc y otras cubiertas, generando filtraciones de agua a las casas y causando daños en muebles, ropa, electrodomésticos y demás pertenencias de los residentes.
Líderes comunitarios informaron a Blu Radio que cerca de 200 viviendas resultaron afectadas, mientras que al menos 130 quedaron completamente destechadas y, como consecuencia, las familias damnificadas se tuvieron que refugiar en casetas comunales y espacios comunitarios mientras esperan apoyo institucional.
Hermen Ocampo, presidente del consejo comunitario Unión de Cuenca, dijo al medio citado anteriormente que los afectados permanecen en refugios improvisados que no cuentan con condiciones adecuadas para alojar a tantas personas. Además, manifestó la preocupación de las comunidades por la falta de ayuda inmediata.
De acuerdo con su reporte, la emergencia también generó la caída de árboles y daños en infraestructura eléctrica, lo que afectó el servicio de energía en varios sectores. Sin embargo, líderes comunitarios confirmaron que no se registraron personas heridas ni víctimas fatales.
A través de redes sociales circulan algunos videos y fotografías que dan cuenta de la fuerza del fenómeno natural y las afectaciones que generó en el territorio nariñense.
Hasta la fecha, las autoridades locales no se han pronunciado de manera oficial por el caso y las medidas a tomar con las personas afectadas por estos vendavales, se espera que en las próximas horas emitan un reporte de la situación.
¿Qué hacer ante un vendaval?
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres explica que los vendavales son fenómenos naturales que se presentan con mayor frecuencia en la temporada de huracanes, que inicia el primero de junio y termina a finales de noviembre.
Ante estas situaciones, los cuerpos de emergencias nacionales recomiendan asegurar cubiertas, tejas, ventanas, avisos publicitarios y demás objetos que pueda arrastrar el viento, verificar que las instalaciones eléctricas internas y externas estén en buen estado y con los respectivos mecanismos de sujeción e identificar sitios seguros para refugiarse en caso de que se repitan estos sucesos.