Las autoridades reiteraron el llamado a respetar las alertas por el estado del mar, luego de que tres personas perdieran la vida por inmersión en menos de 24 horas en playas ubicadas en el corredor turístico cercano al Parque Tayrona, en la zona rural de Santa Marta.

Las víctimas fueron identificadas como Nicolás Alberto Camargo Orejuela, de 41 años y oriundo de Bogotá; Yeraldin Quintero, de 24 años, y Juan Diego Guachemené, de 19, quienes fallecieron en hechos ocurridos entre el martes y el miércoles en los sectores de Los Cocos, en Mendihuaca, y Los Ángeles, en Los Naranjos.

Versiones de medios locales indican que habitantes del sector y organismos de rescate intentaron prestar ayuda a las víctimas. | Foto: Colprensa

Al parecer, los tres casos ocurrieron cuando las víctimas ingresaron al mar en momentos en que se mantenían advertencias por el incremento del oleaje y las fuertes corrientes que afectan esta zona del Caribe colombiano.

Las condiciones marítimas habían sido advertidas previamente por los organismos de socorro, que durante la semana alertaron sobre el aumento de los vientos y el deterioro del estado del mar frente a las costas de Santa Marta. Según esas recomendaciones, el fuerte oleaje y las corrientes de resaca incrementan el riesgo para quienes ingresan al agua, incluso si tienen experiencia nadando.

El primer caso se presentó en la playa Los Cocos, donde murió Nicolás Alberto Camargo Orejuela, quien se encontraba de visita en la zona. Posteriormente, una nueva emergencia se registró en la playa Los Ángeles, en el sector de Los Naranjos, donde fallecieron Yeraldin Quintero y Juan Diego Guachemené.

En ambos hechos, habitantes del sector y organismos de rescate intentaron prestar ayuda a las víctimas. No obstante, las condiciones del mar dificultaron las labores de auxilio y las personas fueron recuperadas sin signos vitales.

Tras lo sucedido, las autoridades insistieron en la importancia de atender las recomendaciones emitidas cuando existan alertas por fuertes vientos, oleaje elevado o corrientes peligrosas, especialmente en playas donde las características del mar representan un mayor riesgo para los bañistas.

Organismos locales han advertido que el corredor turístico comprendido entre Mendihuaca y Los Naranjos presenta corrientes de retorno, conocidas también como corrientes de resaca, capaces de arrastrar a una persona mar adentro en pocos segundos. Este fenómeno suele pasar inadvertido para quienes no conocen el comportamiento del mar y puede dificultar el regreso a la orilla.

Además del riesgo asociado a las condiciones naturales, en la zona también se ha planteado la necesidad de fortalecer las medidas de prevención. Prestadores turísticos y habitantes han señalado que algunos sectores del corredor no cuentan con puestos permanentes de salvavidas o personal especializado que permita una respuesta inmediata frente a emergencias.