Cerca de 7.000 campesinos del municipio de El Patía, Cauca, están listos para movilizarse hacia El Bordo, esto como forma de exigir una reunión inmediata con el gobierno de Gustavo Petro Urrego para así evitar las fumigaciones con glifosato en sus territorios.
“La Asociación Campesina Agroambiental de la Cordillera del Patía, Agropatía, anuncia la movilización de más de 5.000 campesinos el próximo 30 de enero en la cabecera municipal de El Bordo. El objetivo es exigir al Gobierno Nacional el cese de la política de fumigación y presentar una ruta de transformación territorial digna”, reza el comunicado de prensa que compartieron los campesinos.
Agregan, además, que los pobladores de la zona rural de este municipio, y otros del sur del Cauca, están listos para participar en los proyectos sociales que se adelanten para dejar a un lado los cultivos de uso ilícito.
“Nuestra comunidad es muy clara en su postura: existe la voluntad política y social de detener la siembra de hoja de coca, siempre y cuando el Estado establezca una propuesta de concertación seria que garantice la supervivencia económica de las familias”, agregaron los campesinos, los cuales son los que prácticamente dinamizan la economía de ciudades como Popayán. “Vivimos de la coca porque nos toca”, indican los pobladores.
Por eso, y como forma de argumentar sus posiciones, los integrantes de Agropatía plantearon tres frentes de trabajo, los cuales permitirán avanzar en los diálogos que tienen como objetivo atender la necesidad del campesinado de acceder a la inversión social del Estado.
“Planteamos un pacto por la sustitución, de ahí que desde ya manifestamos nuestra disposición de frenar la expansión de cultivos de uso ilícito mediante un acuerdo integral que incluya acceso real a tierras, infraestructura técnica y canales de comercialización para nuestros productos”, expresó por su parte Diego Reyes, uno de los líderes de estas comunidades.
Paso seguido, existe un rechazo total a las fumigaciones con glifosato por cualquier vía, de ahí que denuncien que la aspersión aérea o terrestre es una medida fallida que destruye la seguridad alimentaria y la salud de los campesinos, ignorando las causas estructurales de la pobreza.
De ahí que para ese 30 de enero, planteen que se delante de forma urgente una mesa de diálogo regional, buscando concretar rápidamente el compromiso de entidades como la gobernación de invertir en la región, esto como uno de los tantos pasos para dejar atrás el mundo violento de los cultivos ilícitos.
“Exigimos un encuentro presencial con delegados de alto nivel del Gobierno Nacional para formalizar una ruta de transición productiva, sostenible y con enfoque territorial, la cual debe realizarse de cara a la comunidad en medio de su jornada de movilización permanente; todo esto lo hacemos porque la coca ha sido nuestra única alternativa ante el olvido estatal, pero estamos listos para apostarle a la legalidad si el Gobierno nos ofrece garantías y no solo veneno”, agregaron los campesinos.
Se espera, además, que a esta movilización se sumen también campesinos de municipios vecinos como Balboa y Argelia, quienes también adelantan asambleas en sus veredas y corregimientos para plantear su participación en las actividades de movilización.