Un insólito robo ocurrido en la casa donde nació la Madre Laura, ubicada en el municipio de Jericó, Antioquia, ha sorprendido a la comunidad aledaña por la manera en que se dio.
Y es que, de acuerdo con la información de las autoridades, una mujer habría logrado ganarse la confianza de las religiosas que habitan el lugar tras manifestar su deseo de convertirse en monja.
La mujer, según información preliminar, había llegado en compañía de un hombre, y se hicieron pasar como visitantes para poder acceder a la comunidad que administra este emblemático sitio, considerado un importante destino de peregrinación para los fieles católicos.
Los hechos salieron a la luz cuando las religiosas comenzaron a presentar síntomas de somnolencia y desorientación. Posteriormente descubrieron que varios objetos de valor habían desaparecido de la casa, por lo que alertaron a las autoridades.
La principal hipótesis apunta a que la mujer habría suministrado una sustancia para incapacitar a las hermanas antes de cometer el robo y huir del lugar.
Tras conocerse el caso, las autoridades iniciaron las investigaciones para identificar a los responsables.
Cabe decir que la casa donde ocurrieron los hechos tiene un profundo valor histórico y religioso, pues allí nació la Madre Laura Montoya, la primera santa colombiana reconocida por la Iglesia católica.
El inmueble recibe cada año a miles de visitantes y peregrinos que llegan a conocer el lugar donde inició la vida de la religiosa y misionera antioqueña.
Ante ello, en un comunicado oficial, la Diócesis de Jericó expresó su rechazo frente a lo sucedido.
“La Diócesis de Jericó informa a la comunidad que el pasado martes la comunidad de las Hermanas Misioneras de María Inmaculada, de la Casa Natal en Jericó, fue víctima de un lamentable hecho de hurto”.
La autoridad eclesiástica precisó que, según la información disponible, una pareja ingresó al lugar simulando ser visitante y que la mujer manifestó ser una posible aspirante a la comunidad religiosa, situación que le permitió ganarse la confianza de las hermanas.
Asimismo, la Diócesis señaló que la investigación continúa y que aún no hay certeza sobre el uso de sustancias para cometer el delito.
“Las circunstancias en las que ocurrieron los hechos continúan siendo materia de investigación. Aunque no existe certeza sobre ello, no se descarta que se hubiera utilizado algún tipo de sustancia para facilitar la comisión del delito”.
De acuerdo con el comunicado, los delincuentes se llevaron el dinero destinado al sostenimiento de la comunidad religiosa, además del producido del almacén y los estipendios correspondientes a las celebraciones de la Santa Misa, afectando de manera significativa la economía de la casa religiosa.
Finalmente, la Diócesis manifestó su solidaridad con las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y condenó el acto delictivo, destacando la labor pastoral y social que realizan en Jericó.
Además, hizo un llamado a parroquias, comunidades religiosas, casas de formación e instituciones eclesiales para reforzar los protocolos de seguridad y verificar la identidad de las personas que soliciten ingreso, al advertir que este mismo modus operandi podría repetirse en otros lugares.
“Es importante verificar la identidad de quienes solicitan ingreso a las comunidades y mantener protocolos básicos de seguridad que permitan prevenir situaciones similares”, recomendaron.