En una intervención cargada de argumentos técnicos y mensajes políticos, el presidente Gustavo Petro explicó en la noche de este jueves en Cali por qué su gobierno decidió renovar la flota de combate de la Fuerza Aeroespacial Colombiana con 17 aviones Gripen de la empresa sueca Saab.
El mandatario habló ante oficiales y tripulaciones durante la ceremonia de ascenso de 186 nuevos subtenientes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, escenario en el que expuso, punto por punto, los motivos que lo llevaron a sellar la compra militar más costosa del siglo para el país.
Petro inició recordando que por más de 50 años los pilotos colombianos han volado en aeronaves que calificó como “riesgosas”, debido a su desgaste operativo. Mencionó que los Kfir, adquiridos en los años ochenta, llevan décadas extendiendo su vida útil entre fallas, restricciones y accidentes.
“Los pilotos de Colombia no pueden seguir arriesgando su vida en aviones que se pueden caer”, dijo, subrayando que el Estado tenía una deuda histórica con la seguridad del personal militar.
En el discurso, el Presidente se refirió directamente a los cuestionamientos de sectores que pedían adquirir F-16 estadounidenses. Petro aseguró que el país habría recibido un paquete de aeronaves usadas, algo que consideró inaceptable.
“No se puede montar a los pilotos de Colombia en aviones de tercera mano”, afirmó, destacando que la opción ofertada no cumplía con los estándares que él consideraba adecuados para la renovación.
Incluso mencionó que, en caso de haber existido oferta por F-35, la situación habría sido distinta, pero recalcó que el Gripen solo tiene una desventaja frente a ese modelo, no opera desde portaaviones, algo que no afecta a Colombia porque el país no cuenta con uno. Entre risas, añadió que si Colombia tuviera portaaviones “sería otra conversación”.
El presidente resaltó que los Gripen adquiridos cuentan con capacidad de armamento aire-aire, elemento que, según dijo, “no deja a Colombia amenazada” ante ningún escenario regional.
También destacó que estas aeronaves pueden operar con costos más bajos, tienen mayor autonomía y cumplen los estándares de interoperabilidad exigidos por la OTAN, alianza con la que Colombia mantiene cooperación estratégica.
Además, recordó que Saab incluyó un paquete de offset equivalente al 10% del contrato, con inversiones para ciberseguridad, industria aeronáutica, energía solar y proyectos de agua potable en La Guajira.
Para el mandatario, esa transferencia tecnológica convierte la compra en una oportunidad para reducir la dependencia de proveedores externos en el sector defensa.