Sebastián Murillo fue una de las víctimas de una masacre a manos de grupos armados ilegales en el Catatumbo. El hombre habría dejado las filas de la Policía Nacional para poder salvaguardar su vida, sin contar que unos años después la muerte iba a tocar su puerta.

Murillo inició su carrera policial en Ocaña, en Norte de Santander, pero poco tiempo después fue trasladado hacia Tibú, una de las zonas del Catatumbo que es fuertemente golpeada por grupos armados como el ELN y las Disidencias de las Farc.

Debido a esto decidió pedir traslado, pero le fue negado, lo que lo llevó a tomar la decisión de renunciar a la institución.

La camioneta en la que se desplazaba Sebastián Murillo fue atacada por grupos armados ilegales. | Foto: El País

Se desempeñó en diversas labores en otra región, pero luego retornó a Ocaña para poder estar cerca de su familia y buscar oportunidades como vigilante.

El destino lo llevó a involucrarse nuevamente en labores de protección, pero esta vez para la UNP, en donde se vinculó desde marzo del presente año para defender al líder social Freiman Velásquez.

Es decir, a tan solo dos meses de haber ingresado a la institución fue asesinado.

Más detalles de la masacre

Este martes se registró un ataque a una camioneta en la vía Ocaña-Ábrego, en la vereda Oropoma, zona rural del municipio de Ábrego, Norte de Santander, en el que murieron seis personas, a manos de un grupo armado ilegal.

En el vehículo asignado a la Unidad Nacional de Protección (UNP) se movilizaba Freiman David Velásquez, líder social de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (Asuncat).

Este no era el primer ataque contra Velásquez; el año pasado fue víctima de otro atentado, de allí que le fuera asignado un esquema de seguridad.

“De acuerdo con la información preliminar, las víctimas cuatro hombres y dos mujeres, se desplazaban por el corredor vial que comunica a los municipios de Abrego y Ocaña, cuando fueron atacadas con armas de fuego de largo alcance por sujetos armados”, detalló la Policía.

Sebastián Murillo también laboró en una empresa de seguridad privada. | Foto: El País

Como en casos similares, las autoridades dijeron que se desplegó un operativo en la región para intentar dar con el paradero de los atacantes, al tiempo que precisó que “en esta zona delinquen integrantes del Frente Camilo Torres Restrepo del Grupo Armado Organizado ELN; no obstante, serán las autoridades judiciales las que determinen las circunstancias y autores de este hecho criminal”.

La Defensoría del Pueblo había lanzado una alerta temprana que daba cuenta de la violencia desatada por el ELN y las disidencias del frente 33, enfrentadas desde el año pasado por el control territorial.

Con información de Colprensa*