Cada vez en Colombia surgen nuevas iniciativas para leyes que buscan garantizar la protección del bienestar de los animales.

Una de ellas que ha sido tendencia durante este último ha sido la Ley 2454 de 2025, que busca que especies domésticas como los perros que son entrenados para hacer labores de vigilancia, policiales y de rescate sean reemplazados transitoriamente por alternativas tecnológicas “en materia de seguridad, vigilancia privada e inspección de sustancias u objetos”.

En ese sentido, ha llamado la atención un párrafo de la iniciativa que busca equipar los derechos de los perros con los de los trabajadores humanos, razón por la cual obtendrán un beneficio.

El beneficio para los perros de vigilancia en Colombia

Mientras llega el momento en que el canino ya no estará presente para hacer inspecciones, se han venido estableciendo algunas exigencias que deben cumplir las empresas que hacen uso de los animales para funciones como estas. | Foto: Policía

Adicionalmente al reemplazo de los perros por herramientas tecnológicas de apoyo, en el documento se encuentra un marco normativo que se preocupa por el bienestar de los caninos con chaleco, ya sea que estén laborando en aeropuertos, bomberos o vigilancia en sitios públicos y unidades residenciales.

Mientras llega el momento en que el canino ya no estará presente para hacer inspecciones, se han venido estableciendo algunas exigencias que deben cumplir las empresas que hacen uso de los animales para funciones como estas.

La Ley estipula que la especie debe ser considerado como un trabajador más de la compañía. Además, se debe priorizar tanto su cuidado como su alimentación, sumado a adquirir conocimientos veterinarios (por parte del vigilante, policía o bombero) para saber como actuar en caso de que el perro presente alguna dificultad.

Como la Ley 2454 de 2025 busca articularse con algunas entidades, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada pretende crear un comité permanente para el desarrollo de medios tecnológicos como alternativa al uso de los perros.

La Ley estipula que el perro debe ser considerado como un trabajador más de la compañía. | Foto: El País

Mientras que el Ministerio de Ambiente, más allá de garantizar el cuidado animal, insta a velar por el buen retiro de los perros que se da cuando supera la edad máxima de servicio.

“Las empresas de vigilancia deben hacer un plan de retiro y de adopciones a los perros retirados. Este incluirá la obligación de que a los perros les sean realizadas pruebas de salud física y comportamental para la selección del adoptante, junto a un periodo de adaptación previo a su retiro definitivo, para facilitar su adopción y garantizar el bienestar animal. De no ser apto para adopción, la empresa deberá garantizar el cuidado, albergue y sustento del animal hasta su fallecimiento”, asegura la Ley 2454 de 2025.

Pero al mismo tiempo los caninos deben recibir una pensión, similar al proceso de los humanos.

“Las empresas de vigilancia deberán apropiar, reservar y destinar los recursos necesarios para financiar el retiro de los perros. La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada con acompañamiento del Ministerio de Ambiente y demás entidades que conforman el SINAPYBA, determinará los montos necesarios, forma y características de dicha garantía”, explica la iniciativa.

Así las cosas, estos recursos sirven como un ingreso financiero para que sean invertidos en el sostenimiento y bienestar de los animales, siempre y cuando no haya entrada de dinero por la ausencia de las labores en una empresa.