La población de Bogotá se encuentra consternada ante la viralización de un video en el que se observa a un hombre lanzar a un perrito del piso 25 de un edificio en la localidad de Kennedy.

El canino, llamado Tony, murió tras ser arrojado y, en medio de la conmoción, el dueño de la mascota reveló en entrevista con Semana que el presunto responsable fue uno de sus arrendatarios.

Habló en SEMANA dueño del perrito que fue lanzado desde el piso 25 en Bogotá. | Foto: SEMANA

Según relató, el hombre vivía en el apartamento como inquilino de una de las habitaciones y, hasta antes de la tragedia, no había mostrado comportamientos alarmantes que hicieran sospechar un desenlace de este tipo. Incluso, aseguró que cumplía con los requisitos exigidos y mantenía una convivencia aparentemente normal: Él, siendo abogado o ya casi abogado, me inspira cierta confianza [...] Le arrendé, se mudó con su cama, su colchón y sus cosas”, dijo el hombre a Semana.

El dueño de Tony afirmó que durante el tiempo que el hombre vivió en el apartamento, la convivencia fue sana: "Es una persona con la que tú podías hablar sin ningún problema y jamás me imaginé; nunca me dijo que de pronto consumía sustancias o algo así. Creo que fue lo que encontraron hoy y será la justicia la que se encargue de aclarar exactamente con los exámenes médicos”.

Sin embargo, otro residente del inmueble ya había advertido actitudes inusuales en esta persona, como gestos extraños y comportamientos inquietantes.

Para el día de la tragedia, el dueño llegó a su vivienda sin notar irregularidades y se fue a descansar. Horas después, fue despertado por la llegada de las autoridades, quienes atendían una situación de alteración protagonizada por el presunto agresor.

En medio del operativo, el hombre gritaba incoherencias y aseguraba que querían hacerle daño y fue en ese momento cuando el propietario conoció lo sucedido: su perro había sido lanzado al vacío.

Zona donde cayó Tonny, perro que fue lanzado desde un piso 25, después del levantamiento del cuerpo. | Foto: SEMANA

“Salió como un loco, todo el tiempo decía que lo mataban y decía cosas superincoherentes, y eso no lo libra de su responsabilidad. En este momento lo que estamos haciendo es abrir todo el proceso legal para que el abogado sea quien se encargue de garantizar justicia, que haya un debido proceso, que se cumpla con todo, porque no es un tema material, no es un tema económico, es un tema que no me lo devuelve nada y lo que quiero es que se haga justicia, porque una persona como esta puede atentar contra cualquier otro ser vivo, no importa que sea un animal o una persona. Él tiene que ir a la cárcel, tiene que hacerse justicia, añadió.

“Me duele porque era mi compañero, él tenía que estar y el que seguramente hoy me salvó [...] Es un sentimiento frustrante, tengo rabia, tengo tristeza, tengo impotencia, tengo arrepentimiento de pronto de no haber llegado más temprano o de pronto de no haber ido a la oficina, haberme anticipado, haberle pedido la habitación la semana antes. O sea, nunca me imaginé, yo digo, vale, hubiera dañado un televisor, pero ¿cómo tiene la habilidad de alzarlo y tirarlo?, porque Tonny ni siquiera por lo pequeñito se podía subir a una cama. Él nunca iba a llegar a una ventana, nunca [...] Ese perro era muy inteligente y me duele que haya muerto porque no es justo que haya muerto así, o sea, me duele cuando lo vi allá abajo y de semejante altura, o sea, estamos en un piso 25. Fue impactante ver eso así, horrible”, concluyó el hombre.

Mientras tanto, el caso continúa en manos de las autoridades, mientras crece el llamado ciudadano a que se haga justicia frente a este nuevo hecho de maltrato animal.