Una delicada situación enfrenta la comunidad educativa de la Institución Educativa Mary López Bellavista, en el municipio de Suárez, departamento del Cauca, luego de que el terremoto provocara daños estructurales en la sede principal y obligara a suspender las actividades académicas para cientos de estudiantes de las comunidades campesinas de la zona.
Según el informe técnico de Gestión del Riesgo de este municipio, once salones deberán ser demolidos debido al riesgo que representan para quienes integran la comunidad educativa, una de las más afectadas por el conflicto armado que se registra en esta parte del norte del departamento.
La medida deja sin clases a 203 estudiantes de la sede principal, mientras se busca una alternativa que permita reanudar el proceso educativo en condiciones seguras para los pequeños que sueñas con terminar su primaria.
El principal problema es que, por ahora, no hay espacios suficientes ni adecuados para trasladar a los alumnos y garantizar el desarrollo normal de las jornadas escolares.
La emergencia refleja además el impacto que dejó el terremoto sobre la infraestructura educativa del Cauca, donde varias comunidades todavía afrontan dificultades para recuperar la normalidad.
Ante esta situación, padres de familia, docentes y directivos elevaron un llamado urgente al Gobierno Departamental y al Gobierno Nacional para que intervengan y ayuden a definir una solución provisional y posteriormente adelantar las obras requeridas.
La petición busca evitar que los estudiantes permanezcan durante un periodo prolongado sin recibir clases y garantizar su derecho a la educación, sin exponerlos a escenarios de riesgo.
“Hacemos un SOS al Gobierno Departamental y al Gobierno Nacional para que se atienda de manera urgente esta situación y se encuentren soluciones que permitan garantizar el derecho a la educación de estos niños, niñas y jóvenes”, es el llamado del alcalde de este municipio, César Cerón.
La comunidad también solicita el acompañamiento de las entidades de gestión del riesgo y de los organismos responsables de la infraestructura educativa, con el fin de establecer espacios temporales y definir una ruta para la recuperación de las aulas afectadas.
De igual manera, los habitantes pidieron a los medios de comunicación ayudar a visibilizar la situación, con la esperanza de que la difusión contribuya a acelerar la respuesta institucional.
Mientras se espera una respuesta oficial, las familias permanecen a la expectativa de una solución que permita retomar las clases y proteger la integridad de los estudiantes.
El caso de la Institución Educativa Mary López Bellavista pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de atender con rapidez los daños ocasionados por el terremoto registrado en la mañana de este lunes 10 de agosto y evitar que la emergencia de infraestructura termine afectando durante meses el derecho a la educación de los estudiantes de Suárez.