colombia

La historia de los héroes del Hospital San José de Popayán que cruzaron montañas para salvar vidas en Cali

Esta es una de las tantas historias de solidaridad en medio de la tragedia.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Terremoto en Cali afectaciones y demolición de estructuras colapsadas en la calle quinta con 44
Tres el terremoto que sacudió a Cali, llegaron ayudas de diferentes regiones del país y hasta del exterior. | Foto: Bernardo Peña

19 de ago de 2026, 08:45 p. m.

Actualizado el 19 de ago de 2026, 08:47 p. m.

Cuando el terremoto del 10 de agosto impactó una parte de la Sucursal del Cielo, desde el Cauca partieron socorristas, toneladas de ayudas y, sobre todo, un abrazo fraterno y solidario que demostró que la hermandad entre pueblos no conoce de fronteras o limitaciones.

Y es que eran las 7:34 de la mañana de ese lunes 10 de agosto de 2026 cuando Colombia se sacudió. Un terremoto de magnitud 7.4 golpeó al país, con epicentro próximo a San José del Palmar, Chocó.

Hay una frase que Juan Carlos Arteaga, gerente del Hospital Universitario San José, pronunció en estos moemtnos solidarios, pero que hoy resuena con una fuerza potente: "A veces pensamos que para transformar una vida necesitamos hacer grandes cosas. Pero la vida nos enseña que también se puede servir desde lo que somos, desde lo que tenemos y desde lo que sabemos hacer".
Hay una frase que Juan Carlos Arteaga, gerente del Hospital Universitario San José, pronunció en estos moemtnos solidarios, pero que hoy resuena con una fuerza potente: "A veces pensamos que para transformar una vida necesitamos hacer grandes cosas. Pero la vida nos enseña que también se puede servir desde lo que somos, desde lo que tenemos y desde lo que sabemos hacer". | Foto: Hospital Universitario San José

En cuestión de segundos, se convirtió en el terremoto más fuerte registrado en Colombia en el siglo XXI. El país no vivía un sismo de tal magnitud desde la tragedia de Armenia en 1999 y claro, el suroccidente colombiano terminó golpeado severamente, sin piedad.

“Esa mañana solo veía caer pedazos de concreto desde el una zona como un patio a donde llegué al percatarme del marcado movimiento de la tierra , no conté con más opción que encomendarme a Dios”, relató el periodista Gildardo Arango esa fatídica mañana de lunes, cuando fue sorprendido por el fenómeno natural cuando dirigía su programa de radio la UFM de Univalle Estéreo al lado de su equipo periodístico.

Después ya llegaron las historias trágicas en medio de los reportes de la devastación. Y es que se han contabilizado hasta la fecha más de 290 personas fallecidas en el Valle del Cauca, de las cuales 123 pertenecen a Santiago de Cali y 66 al resto del departamento.

En Cali, múltiples estructuras colapsaron, el Hospital Universitario terminó con daños parciales, hubo personas atrapadas, fallecidos y cientos de heridos. La dimensión de la tragedia comenzó a mostrarse en redes sociales: cementos caídos, concreto destruido, edificios derrumbados y columnas de humo, dolor desde esa ciudad alegre, pero que la naturaleza cambió.

Literalmente la Sucursal del Cielo lloraba. Y desde el otro lado de la cordillera, un pueblo hermano escuchó su grito, ese clamor de las comunidades en dificultades y claro la hermandad que no espera invitación, y como el amor, no tiene que pedir permiso a la hora de actuar, de ayudar.

Ayudas desde el Cauca

Dicen que los hermanos o las personas se reconocen en los momentos difíciles. Y eso fue exactamente lo que ocurrió cuando, apenas horas después del terremoto, desde distintos rincones del departamento del Cauca comenzó a tejerse una red de solidaridad que nadie organizó con protocolos burocráticos, sino con el corazón, con el alma.

Eso hicieron William Santiago y Andrés Felipe: sirvieron desde lo que son. Eso hizo el Hospital San José: respondió desde lo que sabe hacer. Eso hizo el Cauca entero: abrazó a Cali desde lo que tiene, que no es mucho en términos materiales, pero es inmenso en humanidad.
Eso hicieron William Santiago y Andrés Felipe: sirvieron desde lo que son. Eso hizo el Hospital San José: respondió desde lo que sabe hacer. Eso hizo el Cauca entero: abrazó a Cali desde lo que tiene, que no es mucho en términos materiales, pero es inmenso en humanidad. | Foto: Hospital Universitario San José

Colegios, sindicatos, organizaciones sociales, entidades públicas y privadas y cientos de ciudadanos se unieron a una campaña para recolectar ayudas humanitarias destinadas a familias damnificadas del Valle del Cauca, Chocó y claro está, la golpeada Cali.

En Popayán, ciudadanos, organizaciones sociales, instituciones educativas y entidades públicas y privadas se unieron a la campaña de recolección de ayudas humanitarias.

La Casa de la Moneda de Popayán se convirtió en uno de los puntos donde ciudadanos llegaron con sus donaciones, y la campaña se extendió a través de organizaciones y grupos que hicieron sus propios procesos de recolección.

La Gobernación del Cauca y la Oficina de la Gestora Social adelantaron las rutas de distribución de más de 40 toneladas de donaciones recolectadas durante la jornada solidaria “En comunidad podemos ayudar”.

Las ayudas incluyeron alimentos no perecederos, agua, ropa en buen estado, elementos de aseo personal, cobijas, colchonetas, pañales, alimento para mascotas y paquetes médicos.

El material fue clasificado, embalado y despachado hacia cinco destinos prioritarios: Chocó, la zona rural del Valle del Cauca, Buenaventura, la zona rural del Eje Cafetero y los municipios y comunidades del Cauca más afectados por el desastre.

Cuarenta toneladas de amor empacadas en cajas. Cuarenta toneladas que pesan mucho más que los kilos que marcan las básculas, porque llevaron dentro el abrazo de un pueblo entero.

La trinchera más noble: cuando el bisturí y el casco de rescate se encuentran, se unen, batallan juntos por la esperanza y la vida. Pero la solidaridad caucana no se limitó a las donaciones materiales. Hubo quienes entregaron algo mucho más valioso: su conocimiento, su tiempo y su coraje.

Este es el caso de los profesionales del Hospital Universitario San José de Popayán E.S.E., quienes ante la magnitud de la tragedia no dudaron en cruzar las montañas para poner sus manos, su saber y su corazón al servicio de las víctimas.

Ayuda del Hospital

Ante la fuerza del sismo, el Hospital Universitario San José de Popayán se hizo presente con talento humano, equipos especializados y socorristas capacitados en búsqueda y rescate, sumándose a la respuesta interinstitucional para salvar vidas y acompañar a las familias afectadas en Cali.

Entre esos héroes silenciosos destacan dos nombres que merecen ser escritos con letras grandes, en mármol: William Santiago Guzmán Chamorro y Andrés Felipe Velasco Ordóñez, profesionales del hospital y expertos en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas.

Mientras en Cali los socorristas armaban cadenas humanas para sacar los restos de los edificios, con picos y herramientas básicas, y cada tanto gritaban “silencio” para recibir las señales de vida de los atrapados, William Santiago y Andrés Felipe estaban ahí. Con los cascos puestos. Con las manos llenas de polvo. Con el oído pegado a los escombros buscando un latido, un susurro, una señal de que debajo de todo ese concreto roto todavía palpitaba la vida, la esperanza.

No fueron a Cali como turistas del dolor. Fueron como lo que son: profesionales del cuidado de la vida que, cuando la emergencia los necesitó, respondieron con la misma precisión con la que atienden a sus pacientes en Popayán, pero esta vez en un quirófano hecho de escombros y polvo.

“Porque cuando la emergencia nos necesita, el Hospital responde”, sostiene Juan Carlos Arteaga Cifuentes, gerente del Hospital Universitario San José de Popayán, quien lo resumió con palabras que bien podrían ser el lema de esta tragedia convertida en acto de amor.

“Porque cuando la emergencia nos necesita, el Hospital Universitario San José responde con conocimiento, corazón y solidaridad”, agrega el gerente, quien solo es un líder que acompaña este proceso que ahora muestra la grandeza de los corazones de los profesionales que labora en este centro asistencial.

: En Popayán, ciudadanos, organizaciones sociales, instituciones educativas y entidades públicas y privadas se han unido a la campaña de recolección de ayudas humanitarias.
En Popayán, ciudadanos, organizaciones sociales, instituciones educativas y entidades públicas y privadas se han unido a la campaña de recolección de ayudas humanitarias. | Foto: Francisco Calderón

No son palabras vacías. Son expresiones que se llenaron de significado cuando William Santiago y Andrés Felipe, y muchos más socorristas caucanos, abordaron un vehículo rumbo a Cali con sus equipos de rescate, sabiendo que les esperaban jornadas interminables bajo el sol, entre el polvo de los edificios caídos, con la incertidumbre de no saber si debajo de la siguiente losa encontrarían una vida o un silencio definitivo.

Y la solidaridad del Hospital San José no se detuvo con la misión de rescate. En los próximos días, la institución llegará con nuevas ayudas, fruto de una Donatón realizada por su propio talento humano. Médicos, enfermeras, camilleros, personal administrativo, todos pusieron de su bolsillo para que otra familia en Cali pudiera tener una cobija, un plato de comida, un pañal para su bebé. Porque así es el pueblo caucano: no espera a que le pidan. Actúa.

Una ciudad herida que el mundo abrazó, especialmente ese Cauca que sabe a café pero a resistencia y a esperanza, sus comunidades salieron en ayuda de sus hermanos. La magnitud de la tragedia en Cali fue descomunal, pero amor solidario explotó como un gran bombazo que hace recordar que hay esperanza y vida.

"Porque al final, cuando la tierra tiembla y los edificios caen, lo único que queda en pie es la solidaridad entre los pueblos. Y eso, ni el terremoto más fuerte del siglo puede derrumbarlo", expresaron los socorristas caucanos que llegaron a la capital del Valle.
"Porque al final, cuando la tierra tiembla y los edificios caen, lo único que queda en pie es la solidaridad entre los pueblos. Y eso, ni el terremoto más fuerte del siglo puede derrumbarlo", expresaron los socorristas caucanos que llegaron a la capital del Valle. | Foto: Hospital Universitario San José

El pueblo caucano y los caleños comparten mucho más que una frontera geográfica. Comparten historia, cultura, lazos familiares, carreteras que van y vienen entre las dos regiones, acentos que se mezclan en los buses intermunicipales, compadrazgos que cruzan las montañas. Por eso, cuando Cali cayó, el Cauca se levantó por ella.

Los campesinos del norte del Cauca, que conocen bien el significado de la adversidad —ellos que han vivido entre el fuego cruzado del conflicto armado, entre las bombas y los toques de queda—, empacaron lo que tenían y lo enviaron. Porque saben lo que es perderlo todo. Porque saben lo que significa que alguien llegue con una bolsa de arroz cuando el mundo se ha derrumbado.

Se resaltó además el papel de la Policía Nacional, no solamente como garante de seguridad durante el traslado de las ayudas, sino como un puente para facilitar el ingreso a los territorios afectados. “Ellos son una mano amiga. No solamente nos brindan seguridad, sino que también se preocupan por lo humano, por el tejido social”, reconoció la gobernación del Cauca.

Con el apoyo fundamental de la Fuerza Pública en las labores de transporte, se adelantó el despacho de las donaciones hacia destinos prioritarios como Chocó, Buenaventura y las zonas rurales del Valle del Cauca y el Eje Cafetero.

Desde el Cauca llegaron varios grupos de socorristas para atender la emergencia causada por el terremoto registrado esa mañana de lunes 10 de agosto.
Desde el Cauca llegaron varios grupos de socorristas para atender la emergencia causada por el terremoto registrado esa mañana de lunes 10 de agosto. | Foto: Hospital Universitario San José

Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Colombia