Un juez de ejecución de penas de Bogotá ordenó la libertad del general retirado Miguel Maza Márquez, quien estaba en la cárcel por el magnicidio de Luis Carlos Galán, ocurrido en 1989.
El exdirector del DAS fue condenado a 30 años de prisión y permanecía privado de la libertad desde noviembre de 2013. Ahora se le concedió la libertad condicional.
Según se conoció, Maza Márquez aún estaría en el Centro de Estudios Superiores de la Policía (Cespo), en Bogotá, a la espera de ser notificado.
El auto que le concedió libertad indica: “conceder al sentenciado la libertad condicional, con un periodo de prueba de 132 meses, 29 días y 13 horas, contados a partir de la suscripción del acta de compromiso, previa constitución de caución prendaria en cuantía de cinco salarios mínimos legales mensuales vigentes”.
En su momento, La Fiscalía demostró la responsabilidad que habría tenido el entonces director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en la modificación del esquema de seguridad el día del asesinato de Luis Carlos Galán en Soacha.
Aunque el general retirado siempre ha reclamado su inocencia, la Corte Suprema de Justicia declaró al general en retiro como “coautor responsable de los delitos de concierto para delinquir y homicidio con fines terroristas”.
Según señaló el alto tribunal, el exdirector del DAS hizo parte del plan para asesinar a Galán, debilitando su esquema de seguridad.
Se concluyó que designó como jefe de escoltas a una persona considerada de confianza pero con antecedentes y poca experiencia, lo que debilitó la protección del candidato frente a amenazas reales.
También la Corte Suprema de Justicia encontró que Maza mantenía estrechos vínculos con el paramilitar Henry de Jesús Pérez Durán, quien a su vez tenía conexiones con estructuras criminales que operaban con el narcotráfico —incluido el Cartel de Medellín— y que estaban implicadas en el atentado.
Adicionalmente, se le acusó de concierto para delinquir: Según el fallo judicial, el general se comprometió a colaborar con las redes criminales para facilitar el atentado, permitiendo que el plan se ejecutara con menos obstáculos.
Miguel Maza Márquez había intentado en otras ocasiones salir en libertad, pero dicha solicitud había sido rechazada.