Con el inicio del calendario escolar 2026 cada vez más cerca, el Ministerio de Educación reiteró la importancia de que los padres de familia estén atentos a lo que realmente pueden exigirles los colegios privados en las listas de útiles, uniformes y textos escolares, tras la emisión de la Circular 002 de este año.
La cartera educativa recordó que las instituciones deben entregar desde el momento de la matrícula una lista completa de los materiales que se utilizarán durante el año académico. Dicha lista debe estar previamente aprobada por el Consejo Directivo del establecimiento y responder a necesidades reales del aprendizaje, evitando artículos que no aporten a los procesos pedagógicos o generen gastos excesivos para las familias.
Una de las principales directrices es que los padres son libres de comprar los útiles y uniformes donde prefieran, sin que los colegios puedan imponer marcas, proveedores o lugares de compra específicos. Esta medida busca fomentar la competencia y permitir a las familias buscar las mejores opciones de precio y calidad en el mercado.
Además, en lo que respecta a textos escolares, la norma indica que estos deben ser útiles durante un periodo mínimo de tres años siempre que no exista una justificación pedagógica para su renovación anticipada; esto evita que las escuelas soliciten constantemente libros nuevos sin una razón académica clara.
Prohibiciones claras en las listas escolares:
- Los establecimientos no pueden exigir útiles innecesarios que no estén relacionados con el currículo educativo.
- No está permitido obligar a los padres a adquirir materiales de marcas determinadas o en puntos de venta exclusivos.
- Los colegios no pueden retener documentos ni negar el acceso de un estudiante por no contar con uniformes o materiales específicos, ya que esto puede vulnerar el derecho a la educación.
Respecto a los uniformes, en el contexto colombiano, los planteles privados sí pueden establecer códigos de vestimenta, siempre que queden claramente comunicados a los padres antes de la matrícula y estén contemplados en el reglamento interno del colegio. Sin embargo, no pueden imponer la compra en establecimientos exclusivos ni exigir marcas particulares, lo que busca proteger la economía familiar.
La normativa también enfatiza que los útiles escolares deben estar acompañados de un cronograma de uso, de forma que los padres no se vean obligados a comprar toda la lista al inicio del año escolar, sino conforme se requieran para las actividades pedagógicas.
Frente a posibles irregularidades o abusos, el Ministerio de Educación y las secretarías de educación locales han habilitado canales de atención para que las familias puedan presentar quejas o denuncias cuando consideren que sus derechos han sido vulnerados.