Juan Felipe Giraldo salió de Bogotá la noche del domingo 9 de agosto y viajó en bus hacia Pereira, donde esperaba permanecer durante una semana por motivos laborales. Llegó a la ciudad aproximadamente a las 4:00 de la madrugada del lunes y se hospedó en el hotel Dibeni. Horas después, antes de quedarse dormido, le avisó a su prometida, Natalia Patiño, que había llegado bien.

“Dos horas antes del temblor, él se acostó a dormir. Me envió un video diciéndome que ya había llegado y estaba bien, pero cansado”, recordó Natalia en una entrevista con Séptimo Día. Esa fue la última vez que hablaron.

A las 7:34 de la mañana del 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió la región. En Pereira, varias edificaciones resultaron afectadas y el hotel Dibeni, donde se encontraba Juan Felipe, fue una de las construcciones que colapsaron.

Natalia estaba en Bogotá cuando Colombia sintió el temblor. Aunque inmediatamente después le escribió a su pareja, Juan Felipe no le contestó. La preocupación aumentó a medida que comenzaron a circular imágenes de los edificios afectados en Pereira, una de las ciudades golpeadas con fuerza por el sismo.

Juan Felipe Giraldo había llegado a Pereira por cuestiones de trabajo en la madrugada del 10 de agosto. | Foto: El País.

“Cuando vi imágenes de edificios caídos en Pereira, dije: ‘Es muy grave’ y me preocupé mucho más”, contó Natalia. Poco después, los jefes de Juan Felipe le confirmaron que el hotel donde se había hospedado estaba entre las edificaciones que habían colapsado.

Los organismos de socorro avanzaban en las labores de búsqueda en Pereira con la esperanza de hallar vida entre los escombros del hotel, pero en Bogotá Natalia esperaba alguna noticia sobre el hombre con quien llevaba tres años de relación. La pareja tenía previsto casarse este domingo 16 de agosto.

En medio de la incertidumbre, Natalia solo pensaba en el momento en que pudiera volver a verlo. “En recibirlo, abrazarlo, besarlo y decirle cuánto lo he esperado y cuánto lo amo. Abrazarlo y no soltarlo”, precisó.

Al otro lado de la historia estaba Hernán Giraldo, el padre de Juan Felipe, quien viajó hasta Pereira para acompañar las labores de búsqueda y mantuvo hasta el último día la esperanza de encontrar a su hijo con vida.

“En este momento estamos acá concentrados con la esperanza de que haya unas personas vivas y estoy en las manos de Dios, que ahí está mi hijo. Se casa el domingo. Aquí lo estamos esperando”, dijo el 12 de agosto.

El testimonio del padre de Juan Felipe Giraldo durante la búsqueda en Pereira. | Foto: Tomado de redes sociales

La familia permaneció durante días pendiente de las labores de rescate, aferrada a la posibilidad de que Juan Felipe, de 24 años y padre de un niño de dos años, pudiera ser encontrado con vida.

La esperanza terminó el viernes 14 de agosto, cuando los equipos de rescate encontraron el cuerpo de Juan Felipe Giraldo entre los escombros del hotel Dibeni que, según reveló Séptimo Día, fue reconocido por sus prendas de vestir. Habían pasado cuatro días desde el terremoto que lo sorprendió mientras dormía y cuatro días desde el último video que le envió a Natalia para decirle que había llegado bien a Pereira.