Colombia
Aviario Nacional cumple diez años y refuerza su papel en la conservación de aves colombianas
Del rescate a la reinserción: el papel del Aviario Nacional en la protección de aves amenazadas.
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2 de oct de 2026, 11:06 p. m.
Actualizado el 2 de oct de 2026, 11:06 p. m.
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El Aviario Nacional de Colombia celebra este domingo 4 de octubre su primera década como espacio dedicado a la educación ambiental, el bienestar animal, la investigación y la protección de especies amenazadas, coincidiendo con el Día Mundial de los Animales.
La conmemoración, que tendrá entrada gratuita para personas menores de 25 años y mayores de 60 años, es también la ocasión para hacer balance de un proyecto que nació de una pasión y que se ha convertido en referente nacional e internacional de conservación de aves.
Lo que hoy es un complejo de casi ocho hectáreas con grandes aviarios, lagos y senderos fue, hasta hace veinte años, un terreno casi desprovisto de vegetación en la isla de Barú. Convertirlo en un refugio para aves exigió años de planeación y trabajo a pulso: materiales transportados en ferry, vías sin pavimentar y la ausencia de un afluente natural de agua fueron algunos de los obstáculos que enfrentaron los fundadores Rafael Vieira, Silvana Obregón, Eduardo Robayo y Alba Lucía Gómez desde que el proyecto comenzó a tomar forma en 2006.

La apertura al público se concretó en febrero de 2016 y desde entonces el Aviario ha recibido más de 450.000 visitantes, incluidos casi 30.000 turistas procedentes de 500 cruceros que han atracado en Cartagena.
El Aviario reúne hoy más de 2000 ejemplares de alrededor de 200 especies, distribuidas en 22 ambientes que se recorren a lo largo de 1,7 kilómetros. Entre las especies que habitan el lugar figuran aves emblemáticas y vulnerables: el águila harpía, flamencos rosados, guacamayas, ibis escarlata, garzas, búhos y cigüeñas.
Además, el centro alberga cuatro especies que solo habitan naturalmente en Colombia: el paujil piquiazul, la guacharaca caribeña, la guacharaca colombiana y la cotorrita aliturquesa. La presentación educativa Aves al vuelo forma parte del recorrido y refuerza la apuesta por la pedagogía ambiental.
Uno de los logros más relevantes de la última década ha sido la consolidación de programas de reproducción en condiciones controladas: en los dos últimos años se han registrado procesos reproductivos en 51 especies.

Asimismo, el programa dedicado al paujil piquiazul, especie endémica y en peligro crítico, es un ejemplo de ese trabajo sostenido: en 2025 nacieron siete pichones y en 2026 se han registrado diez nuevos nacimientos, señales de que las condiciones de alimentación, espacio y bienestar que ofrece el Aviario favorecen la reproducción.
El equipo técnico, liderado por la bióloga María Cristina Lema Arias, subraya que cada especie tiene requerimientos particulares y que algunos procesos reproductivos pueden tardar años en consolidarse.
La recuperación de aves decomisadas o rescatadas por autoridades ambientales es otra de las funciones esenciales del Aviario. Muchas de estas aves llegan con comportamientos alterados por el cautiverio prolongado; por eso son evaluadas por equipos veterinarios, biólogos y zootécnicos, se les suministran dietas específicas y se estudia su comportamiento para determinar su posible reinserción o el ambiente más adecuado dentro del centro.

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