“Solo Dios, con su hijo Jesús, es el dueño de la vida y no otros, menos nosotros. Por eso, ahora que la guerra terminó con la vida de nuestras compañeras y hermanos, pedimos a ese Padre creador que se haga justicia y repare los corazones de estas familias”, esas fueron las palabras que compartieron líderes cristianos en el acto religioso adelantado en el casco urbano de Cajibío, tras la llegada de los cuerpos de doce de las víctimas del atentado en la vía Panamericana.

Las víctimas, oriundas y residentes del corregimiento de La Pedregosa, zona rural de este municipio, recibieron un acto comunitario de despedida por parte de una comunidad campesina golpeada por la crueldad de la guerra, la misma que el pasado sábado 25 de abril les arrebató la vida cuando pretendían llegar, en chiva, a esta parte del centro del Cauca. Otras ocho personas también fallecieron en este hecho.

En el polideportivo del casco urbano de Cajibío adelantaron un acto religioso colectivo como forma de clamar a Dios por el eterno descanso de estos doce campesinos y campesinas. | Foto: Francisco Calderón

Cuando se movilizaban por el sector de El Túnel de la vía Panamericana, quedaron en medio de la poderosa explosión causada por disidentes de las Farc, quienes llegaron a este punto de la carretera internacional para ejecutar un retén ilegal. Fallecieron entonces estos doce cajibianos, quienes no tenían nada que ver con el intenso conflicto armado que se registra en esta parte del suroccidente colombiano.

Estos campesinos y campesinas, así como José Ciro Puliche, el conductor de la chiva que terminó convertida en chatarra tras el ataque, pretendían llegar a las veredas del corregimiento de La Pedregosa luego de participar en la jornada de mercado en el municipio vecino de Piendamó. Sin embargo, cuando pasaban por ese punto de la Panamericana, fueron alcanzados por la fuerte explosión. La gran mayoría falleció en el acto.

Los pequeños de este municipio participaron activamente de esta ceremonia masiva, adelantada en la mañana de este lunes 27 de abril tras la entregada de los cuerpos de las víctimas de este atentado. | Foto: Francisco Calderón

“Mi mamá estaba realizando unas diligencias y ya regresaba a la casa cuando ocurrió la explosión. Ella iba en la chiva más afectada; como bien me dijeron cuando me llamaron a contarme lo sucedido, no resistió y murió”, expresó Jhon Nery Cometa Salazar, hijo de Teodomira Salazar, la ama de casa cajibiana que murió en ese hecho. La mujer es recordada como una excelente madre y colaboradora con su comunidad.

Como esta ciudadana de 79 años, otras mujeres de esta zona también perdieron la vida en el ataque: Clemencia Valencia, Daniela Valencia, Liliana Valenzuela Valencia, Virgelina Valencia, Etelvina Valencia, Luz Dary Solarte, Andrea Golondrino y Libia Flor, todas amas de casa de la región.

“Nosotros, que somos madres y que desde nuestras entrañas damos vida, rechazamos este atentado que truncó la vida de mujeres, amas de casa, trabajadoras, dedicadas a sus familias y comunidades. Por eso elevamos estas oraciones a ese Dios poderoso para que nos permita sanar y superar este duro momento”, expresó una de las lideresas durante este acto religioso.

Como ella, cientos de personas, portando camisetas y banderas se sumaron al clamor de poner fin a la guerra. En el centro del polideportivo ubicaron y luego encendieron velas alrededor de un círculo formado con granos de maíz.

“Es una situación bastante fuerte, dura. De verdad nos ha conmovido como comunidad de este pueblo llamado Cajibío. Hoy es una reunión triste; son momentos en los que uno quisiera no reunirse por la violencia o la muerte, pero hoy ha tocado, infortunadamente. Son doce víctimas cajibianas, mujeres, hombres, trabajadores, campesinos; todos son campesinos”, expresó Joao Valencia, sobrino de Virgelina Valencia, la ama de casa que falleció en ese ataque.

Así, con el acompañamiento de representantes de la Iglesia católica, líderes de comunidades cristianas de la zona y autoridades locales, las familias de estas doce personas adelantaron una caravana hacia el corregimiento de La Pedregosa, donde se realizarán las honras fúnebres, recordando que la vida, como la luz y el maíz, es un elemento finito.

Los pobladores de las veredas que conforman el corregimiento de La Pedregosa llegaron hasta el casco urbano de este municipio para así participar en este acto de despedida. | Foto: Francisco Calderón