Durante los últimos días ha sido motivo de polémica la decisión del Ministerio de Ambiente de autorizar la aplicación de eutanasia para 80 hipopótamos que habitan en la región del Magdalena Medio. Algunas comunidades reclaman que la especie es como un atractivo turístico y emblema para esa zona del país.

En ese sentido, un Juzgado Civil de Antioquia informó que aceptó una acción de tutela que busca la suspensión inmediata de este plan de sacrificio y de otros. Uno de los argumentos de la propuesta es que se generarían violaciones a los principios de protección animal.

Asimismo, el proceso judicial civil tiene, entre otros objetivos, que se ordene como medida provisional la suspensión de toda acción que lleve al sacrificio de hipopótamos, mientras los jueces se encargan de resolver la controversia que existe sobre la decisión del Gobierno. Se busca que sea aprobado para que no haya daños irreparables en los hipopótamos.

El proceso judicial civil tiene, entre otros objetivos, que se ordene como medida provisional la suspensión de toda acción que lleve al sacrificio de hipopótamos.

Según el documento de la tutela, presentado por el ciudadano Andrés Felipe Alzate Builes, se exige que a los hipopótamos se les reconozca como seres sintientes, razón por la cual, al momento de una eventual sacrificación, se tengan en cuenta criterios éticos y legales rigurosos.

Las partes demandadas en esta tutela son el Ministerio de Ambiente y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). Esta última entidad hace parte de la cartera anteriormente mencionada.

Otras de las solicitudes que se busca que sean aprobadas son la participación de expertos y organizaciones ambientales que contribuyan en la definición de la estrategia de manejo. Por lo tanto, las autoridades ambientales deberían explorar y agotar opciones como la esterilización y el traslado a espacios controlados previo a que se defina si se les aplica la eutanasia.

Se exige que a los hipopótamos se les reconozca como seres sintientes. | Foto: El País

Aunque el demandante Alzate Builes admite que la eutanasia contra los hipopótamos es el resultado de la expansión de estas especies, advierte a la vez que se debe aplicar el respeto a los derechos de los animales.

De otro lado, es de señalar que comunidades asentadas en el Magdalena Medio, como las del corregimiento de Doradal, han rechazado la medida.

“Lo que queremos los habitantes de Doradal es que se puedan trasladar esos hipopótamos a otros países o esterilizarlos, pero conservar la vida de ellos. Ellos para nosotros se han vuelto emblema, así que queremos que se respete la vida de estos animales”, expresó Robin Villegas, un habitante del corregimiento mencionado.

En Colombia actualmente, según cifras del Ministerio de Ambiente, la población de hipopótamos invasora supera los 200 individuos.