La aparente tranquilidad de una finca ubicada en el municipio de Rionegro, Antioquia, se rompió de manera abrupta en marzo de 2023, dando inicio a un caso judicial que, con el paso del tiempo, se transformó en uno de los episodios más delicados para la cantante Greeicy Rendón y su entorno familiar. Lo que comenzó como un reporte de hurto terminó revelando una cadena de hechos que hoy derivan en una condena por secuestro y tortura.

El robo fue denunciado el 8 de marzo de 2023 y afectó directamente a la familia Rendón, luego de que se advirtiera la desaparición de varios elementos que se encontraban guardados en una caja fuerte dentro de la finca familiar.

A partir de ese momento, la situación tomó un rumbo inesperado cuando, según estableció la Fiscalía General de la Nación, se decidió señalar a dos trabajadores del lugar como presuntos responsables del hurto.

Los condenados fueron identificados como Ariel Armel Ospina Mendieta, Kevin Alexander Bernal, Giovani Alberto Hernández, Brandon Steven Cruz y Gelbert Cárdenas Torres. | Foto: SEMANA

Lejos de acudir de manera exclusiva a las autoridades, los escoltas al servicio de Greeicy Rendón y Mike Bahía habrían optado por ejercer presión directa sobre los empleados. De acuerdo con el ente acusador, esta decisión derivó en un acto de justicia por mano propia que se tradujo en la privación ilegal de la libertad y en actos de tortura contra las dos víctimas, quienes fueron retenidas durante varias horas dentro de la propiedad.

Entendiendo dicho contexto, este viernes 6 de febrero se conoció el sentido de fallo condenatorio en contra de cinco hombres que fungían como escoltas de la pareja de artistas. En él, un juez los halló responsables de los delitos imputados por la Fiscalía, tras evaluar el material probatorio, los testimonios y las circunstancias en las que ocurrieron los hechos.

Los condenados fueron identificados como Ariel Armel Ospina Mendieta, Kevin Alexander Bernal, Giovani Alberto Hernández, Brandon Steven Cruz y Gelbert Cárdenas Torres.

Inicialmente, los implicados habían sido capturados por la Policía, aunque posteriormente se les concedió detención domiciliaria mientras avanzaba el proceso judicial.

Este fallo se convierte en la primera condena dentro de un proceso que golpeó de manera directa la imagen pública de la artista y su familia, pues cabe recordar que, en el mismo expediente, Luis Alberto Rendón, padre de Greeicy, enfrenta un escrito de acusación por los mismos hechos, aunque su situación jurídica aún no ha sido resuelta.

Este fallo se convierte en la primera condena dentro de un proceso que golpeó de manera directa la imagen pública de la artista y su familia. | Foto: Tomada de Instagram: @greeicy1

Las declaraciones de las víctimas fueron fundamentales para el avance del caso. En uno de los testimonios, uno de los trabajadores relató cómo fue citado por Luis Alberto Rendón y posteriormente retenido por los escoltas.

“Luego de un rato me llamó el señor don Alberto, que es el padre de la señora Greecy, y me dice que suba, que los señores necesitan hablar conmigo, y al subir y llegar donde ellos se encontraban, uno me quita el celular, el señor Helbert Cárdenas, y me dice que nos fuéramos para otro lugar diferente”, señaló la víctima, quien agregó que su compañero quedó retenido mientras él era trasladado.

La Fiscalía también destacó el testimonio de un vigilante, quien fue clave para que las autoridades intervinieran. Según su relato, los gritos provenientes de la finca alertaron sobre lo que estaba ocurriendo.

“Escucho unos gritos de una voz masculina que decía que él no sabía nada… y otra voz masculina le decía ‘¿va a hablar o no?’”, afirmó el testigo, quien dio aviso a la Policía.

Tras analizar las declaraciones, los elementos materiales probatorios y la evidencia recolectada durante la investigación, la justicia concluyó que los llamados “Hombres de Negro”, como se conocía a los escoltas de la pareja de artistas, tenían plena responsabilidad en los delitos de secuestro y tortura.

La condena marca un punto clave en este caso y deja en evidencia las consecuencias legales de tomar justicia por cuenta propia, un hecho aún más grave en contextos de alta exposición mediática.