Este martes, el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, solicitó la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas, declaraciones que generaron preocupación en el sector sanitario.
Ante el mensaje, el interventor de la Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, no se quedó callado y aseguró en una rueda de prensa en Bucaramanga que él es muy bueno y responsable en su trabajo, por lo que solo seguirá órdenes del presidente Gustavo Petro.
“La renuncia mía me la pide Petro, no Quintero”, dijo a los medios locales, señalando que mantener continuidad en la administración es clave para intentar recuperar la entidad y evitar más inestabilidad dentro del sistema.
“Ha tenido inestabilidad las intervenciones y no podríamos sacar adelante una entidad como la Nueva EPS si profundizamos esa inestabilidad”, añadió.
Ospina abordó la compleja situación financiera y operativa que enfrenta la entidad, asegurando que, pese a las dificultades, se adelantan acciones para estabilizar los servicios de salud.
Además, el exalcalde de Cali defendió su trabajo descartando una posible renuncia: “No creo que tenga que ver conmigo; yo soy muy bueno y, además, muy responsable de mi trabajo”.
Por otro lado, Ospina reconoció que la Nueva EPS mantiene obligaciones pendientes con gran parte de la red hospitalaria del país: “Le debemos casi a todo el mundo”.
Entre las obligaciones más altas mencionó los pagos pendientes con el Hospital Universitario de Santander, aunque señaló que recientemente la EPS realizó desembolsos cercanos a los 22.000 millones de pesos.
El funcionario explicó que la falta de flujo de recursos ha afectado directamente el funcionamiento de varias instituciones médicas, especialmente en ciudades como Cúcuta, donde algunos prestadores privados enfrentan dificultades para operar con normalidad.
“El proveedor de salud tiene que pagar médicos, enfermeras, medicamentos e insumos. Si no recibe el pago oportuno, todo entra en inestabilidad”, señaló.
Frente a este panorama, el médico de profesión instó a las instituciones a evitar embargos contra la EPS, ya que crece la problemática de salud: “Cada vez que nos embargan, se agudiza la crisis”.
Finalmente, Ospina sostuvo que la situación actual evidencia la necesidad de realizar transformaciones estructurales al sistema de salud colombiano.
“En los últimos 20 años se han liquidado cerca de 100 EPS. Si no se cambia el modelo de salud, volveremos a vivir este tipo de crisis cada pocos años”, concluyó en su intervención.
A las pocas horas de las declaraciones de Ospina, el superintendente se pronunció en redes sociales.
“En relación a Jorge Iván Ospina, interventor de Nueva EPS. Él acaba de llegar. Sin embargo, debe presentar un plan de choque consistente. No hay en esta superintendencia ningún interventor con corona ni por encima del poder de inspección, vigilancia y control de la entidad”, respondió Quintero.