Haciendo un llamado al respeto por la vida y a la necesidad de un diálogo, la Diócesis de San José del Guaviare y la Delegación para las relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia lanzaron una alerta por la escalada de violencia que azota a dicho departamento.
A través de un comunicado conjunto, ambas entidades religiosas manifestaron su preocupación por las actividades violentas que se registran en esa zona, debido a los enfrentamientos entre las disidencias de las Farc al mando de alias Calarcá e ‘Iván Mordisco’.
Por ello, también hicieron una petición urgente para que se brinden las garantías de protección necesarias para la población civil, señalando que la creciente violencia intensifica el sufrimiento y la victimización de los habitantes.
“Recibimos con profunda consternación la noticia de los graves hechos que condujeron a la pérdida de la vida de un grupo numeroso de personas en el municipio de El Retorno. Nos unimos al llamado del Santo Padre León XIV por una paz desarmada y desarmante”, dicta la misiva.
Firmado por monseñor Jesús Alberto Torres Ariza, obispo de San José del Guaviare, y monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado para las relaciones Iglesia-Estado, el comunicado hizo énfasis en que la situación actual del departamento es consecuencia de una guerra que sigue golpeando, de manera desproporcionada, a la población más vulnerable.
“Tal como lo hemos dicho, en reiteradas ocasiones, estas confrontaciones no causan sino mayor sufrimiento de la población, alta victimización, confinamiento y desplazamiento de comunidades indígenas y campesinas, así como la pérdida de la vida de combatientes y no combatientes, y crean un clima de miedo que impide la vida ciudadana en armonía y tranquilidad”, indicaron.
Advirtieron, además, que el recrudecimiento de la violencia en Guaviare no solo deja víctimas mortales, sino que profundiza la crisis humanitaria en una región que históricamente se ha visto golpeada por el conflicto armado.
“Llamamos a los involucrados en la confrontación para que se comprometan con el respeto a los principios y al derecho internacional humanitario, garantizando el respeto por la vida de la población civil, ya muy afectada en esta región del país, y de aquellos combatientes heridos o retenidos durante los combates”, mencionaron.
Asimismo, extendieron una invitación para buscar el diálogo y la concertación como la manera más eficaz de lograr la convivencia ciudadana.
“Nos unimos en oración por las personas y comunidades del Guaviare, para que alcancen la protección que necesitan y se desarmen los corazones de los violentos”, concluyó la misiva.