Conocido a nivel mundial por su biodiversidad, Colombia es también un país amenazado constantemente por grupos ilegales dedicados a cazar animales para venderlos en el mercado negro, especialmente aves.

Estas dinámicas delictivas, así como las acciones tomada por parte de las autoridades, salen a relucir cada 10 de enero, con ocasión de la conmemoración del Día Mundial de las Aves, una fecha que busca poner sobre la mesa la importancia que tienen estos animales para el equilibrio de los ecosistemas.

Veterinarios del Hogar de Paso preparan aves y mamíferos rescatados para su envío a Caquetá. | Foto: El País.

Con base en esto, la Policía Nacional, desde la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, ha desplegado a nivel nacional una estrategia preventiva y operativa a nivel nacional para hacerle frente a estos delitos.

Esto se ha traducido en controles que se han reforzado en terminales de transporte, aeropuertos, carreteras nacionales y corredores estratégicos, algunos de los puntos donde suele detectarse con mayor intensidad el traslado ilegal de aves con fines de venta, tanto a nivel nacional como internacional.

Como resultado de estas operaciones, durante las jornadas conmemorativas del 2026 las autoridades lograron la incautación de 96 aves silvestres, entre las que se encontraban dos búhos, un halcón peregrino y cuatro tinguas azules. Según lo que han explicado las autoridades, dichas especies tendrían un valor cercano a los $135 millones en el mercado ilegal, número que dan cuenta de la alta rentabilidad de este negocio, así como del riesgo que produce para los ecosistemas en los que habitan estos animales.

Dentro de los métodos utilizados por las autoridades para sus operativos está el uso de perros ecodetectores, entrenados de manera específica para la búsqueda de fauna silvestre. Tres de dichos caninos han sido claves en operativos de búsqueda en aeropuertos, terminales y vías nacionales, ayudando a detectar aves ocultas.

Tucanes y oropéndolas, aves emblemáticas de la biodiversidad colombiana, fueron incluidos en la jornada pedagógica contra el tráfico ilegal. | Foto: El País.

A juzgar por las cifras acumuladas hasta el momento, este tipo de trabajos se enfrentan a un gran desafío. Durante el 2025, la Policía Nacional incautó 14.460 aves silvestres y logró la recuperación de 5.355, entregadas en su totalidad a autoridades ambientales con el fin de que se encargaran de su rehabilitación y posterior reintegración a su hábitat natural.

Según la institución, dichas acciones han contribuido a debilitar las redes de tráfico de fauna que sostiene este delito, así como a reducir la presión sobre especies declaradas como vulnerables y que podrían extinguirse de seguirse presentando estos casos de caza ilegal.

“El tráfico ilegal de aves no solo afecta las economías criminales, también pone en riesgo el equilibrio de los ecosistemas”, señaló el brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental.