La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) mantiene desde el aire una operación sostenida para controlar los incendios forestales que afectan la zona rural de San Luis, en el departamento del Tolima, combinando capacidad aérea, coordinación con equipos en tierra y procedimientos tácticos diseñados para enfrentar condiciones adversas.

Desde el pasado 10 de agosto, las tripulaciones han realizado 155 descargas aéreas, que suman 34.000 galones de agua y 112 galones de líquido retardante, cifras que reflejan la intensidad y la continuidad de las misiones desplegadas en los municipios de San Luis y Ortega.

Estas cifras, además, se han logrado en un contexto de altas temperaturas, fuertes vientos y un terreno complejo que dificulta tanto el acceso terrestre como la estabilidad de las columnas de humo.

La operación aérea se centra en descargas precisas sobre los puntos críticos del incendio, aprovechando la experiencia de las tripulaciones y la preparación previa de los equipos. Las aeronaves del Comando Aéreo de Combate Número 4 realizan vuelos coordinados para atacar frentes activos, reducir la intensidad de las llamas y crear franjas de control que permitan a los equipos terrestres avanzar con seguridad.

El uso combinado de agua y retardante busca tanto apagar llamas como crear barreras que disminuyan la propagación del fuego hacia áreas pobladas o de alto valor ambiental. Paralelamente a las misiones aéreas, la FAC mantiene personal en tierra que realiza las coordinaciones necesarias con la Gobernación del Tolima, los bomberos del departamento, el Ejército y la Policía Nacional.

Esta articulación interinstitucional es clave: las descargas aéreas son más efectivas cuando se sincronizan con maniobras terrestres que consolidan líneas de control, evacuan zonas de riesgo y atienden a comunidades afectadas.

El Ministerio de Defensa ha subrayado que la operación se mantiene en todo el departamento con el objetivo de proteger la vida, las comunidades y el territorio.

Tolima: operación aérea y coordinación local buscan estabilizar la emergencia | Foto: El País

El Comando Aéreo de Combate Número 4 informó que las misiones de extinción se han llevado a cabo durante seis días consecutivos, lo que evidencia un esfuerzo sostenido y la necesidad de rotación de tripulaciones y mantenimiento de aeronaves para garantizar seguridad operativa.

El coronel Daniel Zaque, del mismo comando, reiteró el compromiso institucional de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para continuar combatiendo incendios forestales en las diferentes regiones, enfatizando la protección de los ciudadanos y el cuidado del medio ambiente.

Las condiciones meteorológicas —temperaturas elevadas y vientos fuertes— complican la labor: el viento puede cambiar la dirección del fuego y dispersar brasas, mientras que el calor aumenta la combustibilidad de la vegetación. Además, el relieve montañoso y la dispersión de focos en zonas rurales limitan la visibilidad y exigen maniobras de precisión por parte de las tripulaciones.