El presidente Gustavo Petro volvió a quedar en el centro de la controversia luego de responsabilizar públicamente a la Fiscalía General de la Nación por la pérdida del embarazo de Laura Ojeda, pareja de su hijo Nicolás Petro.
Las declaraciones del mandatario generaron fuertes reacciones políticas y mediáticas, especialmente después de que reiterara sus acusaciones durante un Consejo de Ministros.
A través de su cuenta en X, el jefe de Estado afirmó que existe una persecución contra su familia y aseguró que las actuaciones judiciales habrían afectado emocionalmente a Laura Ojeda. “Acabo de perder a un nieto por la barbarie de una fiscalía política y la codicia de los dueños de la prensa tradicional enormemente codiciosos”, escribió el mandatario.
En otro de sus mensajes, Petro señaló directamente a funcionarios judiciales. “A quien atacan, Laura Ojeda, la quiere meter presa una fiscal que nos odia y procura hacer el mayor daño, heredera del fiscal Burgos. La fiscal general la protege a pesar de que sabe que no hace justicia independiente”, expresó.
Las declaraciones no quedaron únicamente en redes sociales. Durante el reciente Consejo de Ministros, el presidente volvió a referirse al tema mientras hablaba sobre la situación del sistema pensional y el caso del exministro Ricardo Bonilla.
“A Bonilla le cobran realmente esto, Bonilla no es ningún delincuente, esa es la persecución de la Fiscalía, casi hace matar a Bonilla y ya mató a mi nieto”, afirmó Petro en medio de su intervención.
El mandatario continuó elevando el tono de sus acusaciones al mencionar directamente a una fiscal. “Tal fue la persecución de la fiscal Laborde, por orden de la fiscal general, creo yo, que en su persecución, mostrando al niño de ella, diciendo que la iba a poner presa, que nada tiene que ver en el asunto, estaba embarazada y abortó, y era mi nieto, y el hijo de mi hijo”, manifestó.
En otro fragmento de su intervención, el presidente aseguró que su familia ha sido víctima de una presión constante. “Yo las aguanto, pero no la gente que no está acostumbrada a este tipo de represión y persecución, sólo porque queremos poner un gobierno progresista”, añadió.
La controversia creció aún más tras la reacción pública de Daysuris Vásquez, expareja de Nicolás Petro, quien respondió a las declaraciones del mandatario haciendo referencia a experiencias personales vividas durante su relación con el hijo del presidente.
“Presidente, los procesos deben ser respetados. Por supuesto que se lamenta lo de la pérdida”, escribió Vásquez.
Sin embargo, su respuesta fue más allá y terminó lanzando una afirmación que volvió a poner a Nicolás Petro en el centro del debate público. “Justamente porque yo también las padecí, varias, dos de ellas provocadas precisamente por su hijo Nicolás. Pregúntele usted a él los motivos”, expresó.