Se realizó en Popayán, Cauca, la primera ‘Gira de Caficultores Reincorporados del Cauca’, en el marco del memorando de entendimiento firmado entre la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) y la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

Más de 60 firmantes de paz productores de café participaron en capacitación sobre los aromas y sabores del café, variedades, perfil de taza, entre otros temas. De esta manera fortalecieron sus conocimientos y la relación con la institucionalidad cafetera, conociendo más sobre sus servicios y programas.

El café es una de las tantas armas que se usan para alejar a las personas de la guerra y la violencia, de ahí que los firmantes de paz se sumaron a esta clase de iniciativas. | Foto: Olga del Pilar Portilla

“Esta jornada nos aporta no solo los temas técnicos y especializados del café, sino que nos genera confianza con la institucionalidad, y nos empodera, por ejemplo, a las mujeres para continuar liderando procesos en nuestros territorios alrededor del café, estos van desde la siembra, la recolección, tostado para después entrar en la comercialización, y en cada etapa los compañeros aportan sus conocimientos en temas agrícolas y otros aspectos, enriqueciendo el proyecto”, señaló Milena Bolaños, firmante de paz.

Este encuentro es una oportunidad estratégica para fortalecer el vínculo entre los caficultores reincorporados y la institucionalidad cafetera, a través del conocimiento directo y práctico de los programas y servicios disponibles, dándoles las herramientas necesarias para mejorar la productividad y la calidad de su café. Esta iniciativa es una muestra más que en relación con el grano se edifica proyectos de vida que termina transformando el territorio.

La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia aporta su experiencia para fortalecer la paz en el suroccidente del país con su participación en este proyecto. | Foto: Olga del Pilar Portilla

“Tengo mi proyecto productivo de café en la zona rural de Piendamó, y con esta clase de iniciativas, ahora tengo mi propia microempresa, la cual empecé desde lo más pequeño, con créditos en el banco agrario, poco a poco fui surgiendo, escalando en este negocio, lo que me permitió comprar mis dos fincas de dos hectáreas donde están los cultivos de café, donde hay también plátanos”, expresó Orlando Montano, firmante de paz que trabaja en esta clase de proyecto, permitiéndole estar alejado del mundo de la violencia.

De ahí que este caficultor de Piendamó, Cauca, afirma que, desde la firma del Acuerdo se siente tranquilo y se levanta pensando en trabajar, recolectando y produciendo café. “Estoy en paz conmigo, con mi familia y con los vecinos”.

La ARN y otras entidades continúan en su propósito por avanzar en las acciones que le permitan a las y los firmantes de paz, continuar con su arraigo a la vida civil como sujetos políticos que aportan a la reconciliación, al desarrollo territorial y la construcción de paz en Colombia.

Actualmente, asociados, entre firmantes y campesinos, trabajan en un proceso de producción de café orgánico, libre de agentes químicos. Además de un negocio creciente, promueven la reconciliación en el territorio. | Foto: Olga del Pilar Portilla