El nombre de Ricardo Roa volvió a acaparar la atención nacional luego de que se conocieran detalles sobre las presuntas reuniones que altos funcionarios de Ecopetrol habrían sostenido durante su administración en una veterinaria ubicada en una exclusiva zona de Bogotá.

El establecimiento, llamado Sintiendo Huellas y ubicado en la calle 85 n.º 11-64, fue fundado en febrero de 2019 por las hermanas Tatiana, María Alejandra y María Andrea Vargas Gómez, esta última vinculada a Ecopetrol desde 2023 y quien posteriormente llegó a desempeñarse como jefe de staff de Ricardo Roa.

De acuerdo con fuentes internas, el lugar habría servido para encuentros de personas cercanas a la cúpula de la estatal petrolera, entre ellos vicepresidentes y presidentes de sus filiales, mientras que Santiago Vargas Ramos, padre de las propietarias y empresario con negocios en construcción, energía y petróleo, habría ganado cercanía con Roa y su pareja, Julián Caicedo.

“Todos sabían de las reuniones. Siempre estaba lleno de carros blindados, confirmó una fuente en conversación con la revista Semana.

Un exdirectivo de Ecopetrol también aseguró que en mayo de 2025 se realizó allí una reunión de emergencia en la que habrían participado varios vicepresidentes y personas cercanas a la dirección de la empresa, entre ellas Santiago Vargas.

Según la información conocida, los vehículos ingresaban por un portón y algunos permanecían dentro del establecimiento, mientras que los asistentes subían hasta un segundo piso donde, presuntamente, funcionaba una oficina de Vargas.

El establecimiento cerró hace cerca de tres meses, en medio de los cuestionamientos que rodean la administración de Roa, mientras sus estados financieros muestran una caída significativa en sus ingresos, activos y número de empleados entre 2021 y 2024.

María Andrea Vargas, exjefe de Staff de Ecopetrol, es hermana de la fundadora de Oslo y Gales. | Foto: Suministrada a SEMANA-API

Pero los movimientos empresariales de la familia Vargas también pusieron la lupa sobre Oslo y Gales SAS, compañía constituida por María Alejandra Vargas el 2 de diciembre de 2024 con un capital de 400 millones de pesos y que registró como domicilio la misma dirección de Sintiendo Huellas.

“Julián sí iba. Julián es amigo. Trabajó con nosotros un buen tiempo. Trabajaba en la parte logística, tenía un contrato, confirmó Santiago Vargas, padre de las hermanas que fundaron la veterinaria.

La nueva sociedad reportó ingresos por 900 millones de pesos al año siguiente de su creación, además de activos superiores a 637 millones y una nómina de 34 empleados, aunque no se encontró un establecimiento identificado con su nombre en la dirección registrada ni canales públicos que permitieran conocer sus servicios.

Pese a no tener domicilio ni operaciones verificables, Oslo y Gales reporta millonarios ingresos. | Foto: Suministrada a SEMANA-API

“No aportó nada, o si no estaría en los estatutos en la Cámara de Comercio”, afirmó Vargas al negar que Julián Caicedo tuviera relación con Oslo y Gales.

Mientras tanto, bajo el liderazgo de Ricardo Rodríguez Yee, Ecopetrol adelanta una auditoría forense para esclarecer posibles hechos de corrupción durante la administración de Roa, proceso en el que el capítulo relacionado con María Andrea Vargas y Sintiendo Huellas podría ser incluido y que ya cuenta con un informe compulsado a la Fiscalía.