Pese a que en las últimas horas se ha registrado una disminución gradual de las precipitaciones en gran parte del país, según reportó el Ideam, la emergencia humanitaria provocada por una temporada de lluvias atípicas y el segundo frente frío mantienen en máxima alerta a las autoridades nacionales y regionales.
De acuerdo con el más reciente informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), 104 municipios de 16 departamentos presentan afectaciones significativas por inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos de tierra.
Las regiones más afectadas son Córdoba, Santander, Chocó y Antioquia, y el consolidado nacional da cuenta de 69.000 familias damnificadas, 22 personas fallecidas, nueve heridas y al menos tres desaparecidas.
Córdoba, epicentro de la emergencia
El departamento de Córdoba concentra el mayor número de afectados, puesto que las autoridades registran de manera preliminar 50.061 familias damnificadas y cinco víctimas mortales.
La cuenca del río Sinú continúa en alerta roja, mientras el embalse de Urrá I opera por encima de su nivel de rebose, lo que mantiene el riesgo de nuevas inundaciones en varios municipios.
En medio de este panorama, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, publicó en redes sociales la llegada del primer camión con ayuda humanitaria para todos los afectados.
En Montería, el aumento del caudal del río obligó a las autoridades locales a ordenar la evacuación de manera preventiva de las personas de 13 barrios ubicados en la margen izquierda, ante la amenaza de un desbordamiento de gran magnitud.
En el sur de Bolívar, particularmente en el municipio de Montecristo, el desbordamiento del río Caribona dejó cerca de 1.300 personas afectadas, una situación agravada por la obstrucción de drenajes debido a sedimentos y residuos de minería ilegal.
Mientras el Caribe enfrenta inundaciones generalizadas, el suroccidente del país sufre por deslizamientos de tierra. En Mallama, Nariño, un movimiento en masa dejó siete personas muertas, elevando a 11 el número de víctimas fatales en ese departamento por causa de las lluvias.
En el Valle del Cauca, las autoridades confirmaron cuatro fallecimientos asociados a inundaciones repentinas. A su vez, autoridades evalúan los daños generados en zonas rurales y urbanas del departamento.
Por su parte, en Santander, una creciente súbita del río Lebrija causó la muerte de una persona y dejó al menos 60 familias sin hogar en el centro poblado de Vanegas.
Frente a la situación, autoridades locales, organismos de socorro y entes gubernamentales trabajan en conjunto para ofrecer hogares temporales a las familias afectadas y trabajan con maquinaria amarilla para atender los puntos críticos y recuperar la conectividad.
La magnitud de esta emergencia se consolida como una de las más severas que ha enfrentado Colombia en los últimos años.