La Embajada de Rusia en Bogotá volvió a referirse a la situación de los helicópteros Mi-17 del Ejército Nacional que permanecen fuera de servicio y aseguró que mantiene su disposición para apoyar a Colombia en la recuperación y mantenimiento de estas aeronaves.

En un comunicado divulgado a través de redes sociales, la representación diplomática rusa sostuvo que desde su país siempre ha existido voluntad para brindar asistencia técnica a las autoridades colombianas. Sin embargo, cuestionó las decisiones adoptadas durante la administración anterior para intentar recuperar los helicópteros mediante empresas extranjeras que, según Moscú, no estaban autorizadas por el fabricante.

De acuerdo con la Embajada, esos intentos no permitieron solucionar la situación y terminaron generando consecuencias económicas y judiciales. Rusia señaló que la contratación de terceros habría puesto en riesgo importantes recursos públicos y derivado en investigaciones penales contra algunas de las personas relacionadas con el proceso.

Uno de los principales puntos de preocupación está relacionado con el dinero que Colombia ya ha invertido en la adquisición de los helicópteros y en la infraestructura destinada a su mantenimiento. La construcción de un centro especializado en Tolemaida, proyecto que finalmente no llegó a concluirse, hace parte de una inversión que, según la información entregada por Rusia, alcanza cerca de los 90 millones de dólares.

La Embajada de Rusia también insistió en que las labores de reparación de los Mi-17 deben estar a cargo de compañías certificadas por el fabricante. En ese sentido, mencionó al Centro Nacional de Fabricación de Helicópteros M.L. Mil y N.I. Kamov como la entidad autorizada para prestar servicios especializados a estas aeronaves.

Rusia insiste en que la reparación de los Mi-17 debe realizarse con empresas autorizadas por el fabricante.

Un problema marcado por las sanciones

Las dificultades para mantener operativa la flota se agudizaron desde 2023, cuando las sanciones internacionales contra Rusia complicaron las operaciones financieras y comerciales. Entre las principales dificultades estuvo la salida de Rusia del sistema de pagos SWIFT, medida adoptada en el contexto de la guerra en Ucrania.

A esto se sumó la inclusión de la Compañía Nacional de Servicios de Aviación (NASC), de Rusia, en la Lista Clinton de Estados Unidos. Cualquier operación colombiana con esta compañía podría exponer al país a posibles sanciones secundarias estadounidenses.

A comienzos del año 2025, Rusia aseguró que continuaba en contacto con el Ministerio de Defensa colombiano para buscar una salida y manifestó nuevamente su disposición a negociar la reparación de los helicópteros. No obstante, afirmó que hasta ese momento no había recibido respuesta.