La defensora del Pueblo, Iris Marín, alertó sobre el elevado subregistro de casos de reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en Colombia, una situación que, según explicó, impide dimensionar con precisión el alcance de este delito en el país.
Durante una rueda de prensa, la funcionaria aseguró que la Defensoría ha identificado un incremento en ese subregistro durante el presente año, pese a que el reclutamiento de menores continúa ocurriendo en varias regiones del territorio nacional.
“En el tema de reclutamiento tenemos un alto nivel de subregistro que hemos observado que ese subregistro ha subido durante este año y que no se compadece con la realidad de permanencia del reclutamiento forzado”, afirmó.
Marín indicó que el departamento del Cauca sigue concentrando el mayor número de casos de reclutamiento de menores. Agregó que las principales víctimas pertenecen a comunidades indígenas asentadas en esa región.
“Vemos, sabemos de muchas situaciones de reclutamiento; el departamento donde más se recluta sigue siendo el departamento del Cauca; la mayor cantidad de menores de edad reclutados son indígenas del departamento del Cauca”, señaló la defensora.
La funcionaria explicó además que muchos de estos niños y adolescentes son llevados posteriormente a otras zonas del país, donde quedan expuestos a enfrentamientos entre grupos armados ilegales o a operaciones adelantadas por la Fuerza Pública.
Más de 60 menores habrían fallecido en bombardeos
Durante su intervención, la defensora del Pueblo también se refirió a las víctimas menores de edad que, según la entidad, habrían perdido la vida en bombardeos realizados durante el gobierno del presidente Gustavo Petro.
“Tenemos, si mal no recuerdo, más de 60 menores de edad que habrían muerto, pero es posible que en una cifra más actualizada sea mayor”, manifestó Marín al responder preguntas sobre esas operaciones militares.
La Defensoría del Pueblo reiteró que contar con cifras más precisas es fundamental para diseñar estrategias que permitan prevenir el reclutamiento de menores y garantizar una respuesta oportuna de las autoridades. En ese sentido, insistió en fortalecer la presencia institucional en las zonas donde persiste la confrontación armada y el riesgo para niños, niñas y adolescentes.
Finalmente, la defensora hizo un llamado a reforzar las estrategias de prevención, atención y protección de la niñez en los territorios afectados por el conflicto armado. También advirtió que el temor de las familias a denunciar y el desconocimiento de las rutas institucionales continúan siendo factores que favorecen el subregistro de los casos de reclutamiento forzado en Colombia.