El Gobierno de Colombia anunció este jueves que buscará una reconsideración de la decisión de Estados Unidos de descertificar al país en la lucha contra el narcotráfico, en un momento en que ambos países intentan normalizar relaciones luego de meses de tensiones diplomáticas.

La canciller Rosa Villavicencio afirmó que la administración del presidente Gustavo Petro espera que el reciente diálogo entre su gobierno y la Casa Blanca conduzca a una revisión de medidas pasadas, incluida la descertificación.

La canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, en rueda de prensa donde anunció la solicitud de reconsiderar la descertificación antinarcóticos ante Estados Unidos. | Foto: X

Esta medida, aplicada por Washington en 2025, colocó a Colombia, tradicionalmente uno de los principales aliados de EE. UU. en temas de seguridad, en una lista de países que no están cumpliendo con las expectativas del gobierno estadounidense en materia antidrogas.

Villavicencio remarcó que Colombia desea mostrar que su enfoque en la lucha contra las drogas ha sido efectivo, y que existe un interés común en continuar cooperando con EE. UU. para enfrentar este flagelo que afecta a ambas naciones.

Las relaciones entre Bogotá y Washington se han visto afectadas en los últimos meses por diferencias en materia de política antidrogas, así como por cuestiones relacionadas con Venezuela y declaraciones públicas de ambos mandatarios.

La llamada telefónica entre Gustavo Petro y Donald Trump, la primera de este tipo desde que Trump asumió en 2025, es vista por el Gobierno colombiano como un intento de desescalar tensiones y abrir espacios de diálogo más constructivos.

Villavicencio destacó la importancia de este tipo de conversaciones como base para restablecer la confianza bilateral y reiteró que su país sigue comprometido con la colaboración internacional en la lucha contra el narcotráfico, pese a las diferencias.

La descertificación es una figura que el gobierno de EE. UU. aplica cuando considera que un país no cumple con sus obligaciones de cooperación en la lucha contra el narcotráfico bajo la legislación estadounidense. En septiembre de 2025, Colombia fue incluida en esa lista por primera vez en décadas, una decisión que generó preocupación en el país.

El presidente Gustavo Petro ha insistido en la necesidad de replantear la política antidrogas con Estados Unidos y fortalecer el diálogo bilateral.

Esa medida no solo tiene un impacto diplomático simbólico, sino que puede afectar la cooperación en materia de seguridad y la asistencia técnica o financiera vinculada al combate de narcóticos, aunque la administración estadounidense ha optado por emitir ciertas exenciones que mitigaron algunos efectos negativos.

El Gobierno de Petro ha insistido en que la descertificación obedece a criterios más políticos que técnicos, señalando los esfuerzos de las autoridades colombianas en incautaciones, capturas y estrategias de cooperación con agencias estadounidenses.

Además, la cancillería y el Gobierno ha subrayado la importancia de seguir trabajando con Washington para enfrentar el narcotráfico, argumentando que la confrontación no beneficia a ninguna de las partes.