El asesinato del periodista Cristian Herrera continúa generando conmoción en el país. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones, testimonios de personas cercanas al comunicador han permitido conocer detalles sobre las amenazas que enfrentaba y las investigaciones que adelantaba antes de ser atacado en Cúcuta.
En diálogo con Blu Radio, el periodista John Jairo Jácome, amigo cercano de Herrera, aseguró que el comunicador llevaba años trabajando bajo riesgo debido a las denuncias que realizaba sobre corrupción y criminalidad en Norte de Santander.
Jácome recordó uno de los episodios que mejor reflejaba la personalidad de Herrera. Tras publicar una investigación relacionada con presuntas alteraciones en cifras oficiales, el periodista enfrentó a un comandante de Policía y le respondió: “Pues recuerdo usted tiene el arma yo tengo mi libreta y mi grabadora”.
Según su colega, esa actitud desafiante frente al poder y su decisión de continuar investigando lo mantuvieron durante años en la mira de distintos actores. De hecho, aseguró que desde 2003 Herrera había sido objeto de amenazas.
El periodista también reveló que en varias ocasiones intentó persuadir a su amigo para que se alejara de algunos temas especialmente sensibles. “No hay ninguna nota que valga una vida Cristian”, le repetía constantemente al advertirle sobre los riesgos que corría.
De acuerdo con Jácome, una de las líneas de trabajo que desarrollaba Herrera estaba relacionada con presuntos vínculos entre dirigentes políticos y estructuras criminales en Norte de Santander.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista ocurrió cuando Jácome recordó la última llamada que recibió de Herrera. Según relató, el periodista lo contactó el viernes anterior a su asesinato y le insistió en que necesitaba reunirse con él. “Necesitaba hablar con usted rápido”, le dijo durante esa comunicación.
Sin embargo, el encuentro no pudo concretarse porque Jácome tenía previsto viajar a Bucaramanga. Ambos acordaron verse el lunes festivo, una cita que nunca llegó a realizarse.
Además, reveló que los dos tenían programada una reunión con una fuente que llegaría desde Medellín para aportar información relacionada con una investigación en curso. El encuentro fue cancelado por razones de seguridad.
Entre lágrimas, Jácome afirmó: “Si a nosotros no nos hubiesen cancelado una reunión esta semana Cristian estuviera vivo y eso me dan muchas ganas de llorar”. Según explicó, de haberse realizado ese encuentro, Herrera habría permanecido en Bucaramanga y no habría regresado a Cúcuta durante esos días.
Las declaraciones también pusieron de relieve la situación de riesgo que enfrentan los periodistas en la frontera colombo-venezolana.
Tras el asesinato de Cristian Herrera, organizaciones periodísticas y entidades defensoras de derechos humanos han insistido en la necesidad de esclarecer los hechos y determinar quiénes estuvieron detrás del crimen.