En una masiva concentración en el centro de la ciudad de Popayán, líderes sociales, comunidades, trabajadores e instituciones respondieron al llamado de la Iglesia Católica para unirse en una jornada simbólica por la paz del departamento.
El encuentro, realizado en el Parque Caldas, reunió a distintos sectores en lo que fue descrito como una “juntanza de voluntades por la paz y la reconcialización”, marcada por el dolor reciente que atraviesa la región debido a los hechos violentos, como fue la masacre de 21 civiles que las disidencias de las Farc ejecutaron en el sector de El Túnel, Cajibío.
Durante la actividad, voceros destacaron que, aunque la tradicional procesión del Santo Ecce Homo, El Amo, suele ser el eje del 1 de mayo en la ciudad, en esta ocasión el contexto obligó a transformar la jornada en un espacio de reflexión, solidaridad y acompañamiento a las víctimas, acto histórico porque en un solo espacio se congregaron las comunidades católicas y las organizaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles, muestra de que la unidad es el camino hacia la paz.
Bajo ese sentido, se llevó a cabo un acto simbólico para alzar la voz frente a la violencia y rechazar los hechos que han golpeado a múltiples comunidades del Cauca, como bien lo explicó el Arzobispo de Popayán, Ómar Alberto Sánchez, “es el tiempo de superar las profundas diferencias para construir una sociedad justa entre todos, los negros, los campesinos, los empresarios, los líderes religiosos, porque somos hijos de Dios y en esta gran familia cabemos todos”.
Por eso, en el tarima que se edificó frente a la Catedral Nuestra Señora de la Asunción, también se ubicaron 21 velas entre ramos de rosas blancas para así conmemorar a las víctimas del brutal ataque con explosivos que se presentó el pasado sábado 25 de abril cuando disidentes del frente Jaime Martínez de las Farc ejecutaron un retén ilegal en ese punto de la Panamericana, donde después, accidentalmente como lo reconocieron, activaron cargas explosivas.
Asimismo, el máximo jefe de la Iglesia Católica se envió un mensaje de esperanza y protección para quienes transitan por la vía Panamericana y habitan en zonas afectadas por el conflicto. Se hizo un llamado a los actores armados ilegales a cesar las acciones violentas y evitar más víctimas, al tiempo que se impartió una bendición a los viajeros y habitantes del departamento, pidiendo por su seguridad y el pronto retorno de la tranquilidad en la región.