En un departamento donde el café representa una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias campesinas e indígenas, el Ejército y diferentes entidades públicas y privadas avanzan en una estrategia que busca convertir este cultivo en una herramienta para fortalecer la economía campesina, promover la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
Se trata del vivero productivo “Siembra Esperanza, Cosecha Paz”, una iniciativa liderada por la Tercera División del Ejército Nacional y el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo No 3, con el acompañamiento técnico del programa Fe en Colombia y el respaldo del Comité de Cafeteros del Cauca.
El proyecto nació en el año 2024 en las instalaciones del Cantón Militar General José Hilario López, en la ciudad de Popayán, como resultado del trabajo conjunto entre instituciones del orden nacional, departamental y municipal, además de organizaciones públicas y privadas comprometidas con el fortalecimiento del campo caucano.
Su principal propósito consiste en ofrecer alternativas productivas sostenibles a comunidades campesinas e indígenas que buscan dejar atrás la dependencia de los cultivos de uso ilícito y construir proyectos agrícolas rentables alrededor de la caficultura.
Y es que el Cauca ocupa actualmente el cuarto lugar entre los departamentos productores de café en Colombia y es reconocido por la calidad de sus cafés especiales, gracias a las condiciones privilegiadas de sus suelos, la diversidad climática y la topografía montañosa que favorecen el cultivo del grano.
Sin embargo, municipios como Argelia, Buenos Aires, El Tambo, Suárez y otras zonas del departamento continúan enfrentando problemáticas derivadas de la presencia de economías ilegales, el conflicto armado y las limitadas oportunidades para las comunidades rurales.
Frente a esta realidad, el vivero busca ofrecer una alternativa que combine el fortalecimiento económico con la construcción de paz en los territorios.
Los resultados comienzan a reflejarse. Desde su creación, el vivero ha producido y entregado más de un millón de chapolas de café a productores de municipios como Argelia, Buenos Aires, Cajibío, El Tambo, Mercaderes, Morales, Santander de Quilichao, Sotará, entre otros.
La entrega del material vegetal permite que cientos de familias establezcan nuevos cultivos o renueven cafetales existentes, incrementando la productividad y mejorando la calidad de sus cosechas.
Según el Ejército, las chapolas distribuidas cuentan con acompañamiento técnico para garantizar un adecuado proceso de siembra y desarrollo, aumentando las posibilidades de éxito de los proyectos productivos.
Uno de los aspectos más innovadores de esta estrategia es la participación activa de los soldados del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 3, quienes reciben capacitación permanente por parte del Comité de Cafeteros del Cauca y del programa Fe en Colombia.
Los uniformados son formados como gestores cafeteros mediante procesos técnicos que incluyen manejo de viveros, germinación, selección de semillas, nutrición vegetal y seguimiento al desarrollo de los cultivos.
Este conocimiento les permite apoyar directamente la producción del vivero y acompañar las actividades desarrolladas con las comunidades beneficiarias.
Actualmente, el vivero dispone de 12 camas germinadoras de 20 metros de longitud por un metro de ancho, infraestructura que tiene capacidad para producir cerca de un millón de chapolas cada 60 o 70 días.
La meta para 2026 es que esta producción permita establecer aproximadamente 200 nuevas hectáreas de café en diferentes municipios del departamento, ampliando las oportunidades para pequeños productores interesados en consolidar economías legales.
El impacto de esta estrategia trasciende la entrega de plantas. Las entidades participantes consideran que fortalecer la caficultura contribuye a dinamizar las economías locales, generar empleo rural, fortalecer las asociaciones de productores y reducir la dependencia de actividades ilícitas que durante décadas han afectado a numerosas comunidades del Cauca.
Además del componente productivo, el programa busca fortalecer el tejido social mediante el trabajo conjunto entre instituciones, organizaciones campesinas y comunidades indígenas, promoviendo procesos de desarrollo sostenible que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las familias beneficiarias.
La articulación entre el Ejército Nacional, el Comité de Cafeteros del Cauca, el programa Fe en Colombia y otras entidades demuestra que la cooperación institucional puede convertirse en una herramienta para impulsar proyectos de largo plazo en zonas históricamente afectadas por la violencia.
Esta iniciativa hace parte del Plan de Campaña Ayacucho Plus, mediante el cual el Ejército Nacional desarrolla acciones de Acción Unificada orientadas no solo a garantizar la seguridad en los territorios, sino también a promover programas sociales, productivos y comunitarios que contribuyan a la estabilización de las regiones.
Con “Siembra Esperanza, Cosecha Paz”, las instituciones esperan que cada nueva planta sembrada represente una oportunidad para que más familias del Cauca encuentren en el café un camino hacia el desarrollo, la legalidad y la construcción de un futuro con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.