La instalación de retenes ilegales por parte de grupos armados volvió a encender las alertas en el departamento del Cauca. En menos de una semana, comunidades, transportadores y usuarios de diferentes corredores viales reportaron ante los medios de comunicación y en las redes sociales la presencia de hombres armados que obligan a detener vehículos, intimidan a conductores y restringen la movilidad en zonas estratégicas del departamento.
El caso más reciente fue denunciado en la vía que comunica a los municipios de Piendamó y Silvia, en el sector conocido como La Chulica. Según fuentes locales, hombres que serían integrantes de las disidencias de las Farc instalaron un retén ilegal en este punto y obligaron a varios conductores a detener la marcha.
De acuerdo con las primeras versiones conocidas gracias a las comunidades, durante el hecho al parecer se presentó el hurto de algunas camionetas de doble cabina. La situación generó temor entre habitantes y viajeros que utilizan de manera frecuente este corredor, clave para la conexión entre comunidades indígenas, campesinas y centros urbanos del norte y centro del Cauca.
Este nuevo episodio se suma al retén ilegal denunciado recientemente sobre la Transversal del Libertador, una de las vías más importantes del sur del país, pues conecta al Cauca con el departamento del Huila. La reiteración de estos hechos evidencia la facilidad con la que estructuras armadas ilegales estarían logrando instalar puestos de control en carreteras secundarias y corredores interdepartamentales.
La preocupación también se extiende a las vías que comunican al Cauca con regiones vecinas como Nariño y Huila, donde transportadores advierten sobre el riesgo de quedar en medio de acciones de intimidación, hurto de vehículos o controles ilegales impuestos por grupos armados.
Las autoridades investigan si estos hechos estarían relacionados con el accionar de las disidencias de las Farc que delinquen en esta zona del país y que mantienen presencia en varios municipios caucanos. Estos grupos han utilizado históricamente corredores rurales y vías estratégicas para movilizarse, ejercer presión sobre la población civil y controlar rutas de interés para sus economías ilegales.
Entre los transportadores existe preocupación por la falta de garantías para movilizarse con seguridad, especialmente en horas de la tarde y la noche. Algunos conductores han optado por modificar horarios, evitar ciertos trayectos o suspender desplazamientos ante el temor de encontrarse con hombres armados en la carretera.
Líderes comunitarios han pedido mayor presencia institucional y acciones coordinadas de la Fuerza Pública para evitar que estos retenes ilegales se normalicen en las vías del Cauca. También han advertido que estos hechos no solo afectan la movilidad, sino que generan zozobra, impactan la economía local y aumentan el riesgo para campesinos, transportadores, comerciantes y viajeros.
Mientras avanzan las verificaciones, las comunidades insisten en que se requiere una respuesta urgente para recuperar el control de los corredores viales y garantizar la libre movilidad en el departamento, especialmente en zonas donde la presencia de grupos armados ilegales continúa siendo una amenaza constante.