Colombia
Bogotá propone restringir el uso de celulares en colegios: así funcionaría la medida
La Secretaría de Educación de Bogotá ha planteado el debate alrededor de la necesidad de promover un uso consciente, seguro y pedagógico de la tecnología dentro de las instituciones educativas.
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2 de sept de 2026, 03:32 p. m.
Actualizado el 2 de sept de 2026, 03:32 p. m.
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La Secretaría de Educación de la ciudad de Bogotá, puso a consideración de la ciudadanía, desde hace algunas semanas, un nuevo proyecto de resolución que busca establecer varias reglas para el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos al interior de los colegios de la capital.
La propuesta, según se especificó desde la cartera, incluye restricciones durante las clases, descansos y recreos, además de límites para el uso de pantallas según la edad de los estudiantes.
Dicho proyecto de resolución, denominado ‘(Re)conectarnos para aprender’, buscaría regular el uso de dispositivos electrónicos en instituciones educativas oficiales y privadas de la capital a fin de favorecer el aprendizaje de los niños y niñas de la capital.

Cabe decir que, la iniciativa llega después de un proceso de discusión con estudiantes, docentes y familias sobre el papel que deben tener los dispositivos digitales dentro de los espacios educativos.
Y es que, la Secretaría de Educación ya había adelantado durante 2026 diferentes foros para analizar el impacto de estas herramientas en el aprendizaje, la convivencia y el bienestar de los estudiantes.
Así, y de acuerdo con la información presentada por la Secretaría de Educación y recogida en el proyecto, durante 2025 y 2026 se realizó un diagnóstico en el que participaron más de 14.000 integrantes de la comunidad educativa.
Entre los resultados citados se encuentra que los estudiantes pueden permanecer hasta nueve horas al día frente al celular. Además, el 87 % de los consultados manifestó tener un teléfono de uso personal y el 83 % señaló utilizarlo habitualmente durante los descansos y la hora del almuerzo.

No obstante, el uso de estos dispositivos también estaría presente durante las clases. Pues, según el diagnóstico, el 82 % de los docentes consultados afirmó haber observado que sus estudiantes utilizan el celular durante las actividades académicas para jugar, acceder a redes sociales o realizar actividades de entretenimiento.
Así las cosas, y en vista del uso excesivo que se les estaría dando a estos dispositivos, el proyecto estaría planteando que las restricciones no sean iguales para todos los estudiantes.
Para los menores de tres años y los estudiantes de prejardín, la propuesta contempla que no se utilicen pantallas. En los colegios oficiales se plantea retirarlas progresivamente de las aulas para dar prioridad al juego, el movimiento y la exploración.
En jardín, para niños entre los 3 y 4 años, se plantea un máximo de 30 minutos diarios, distribuidos en sesiones de hasta 10 minutos. Para transición, entre los 4 y 5 años, también serían 30 minutos al día, pero en sesiones de hasta 15 minutos.
En primaria, de primero a quinto, el límite propuesto sería de una hora diaria, acompañado de pausas activas y actividades presenciales. Para sexto y séptimo se plantean hasta dos horas diarias, principalmente destinadas a investigación, trabajo colaborativo y formación en ciudadanía digital.
Y, en los grados octavo a undécimo no se establecería un límite de tiempo específico. En estos cursos, el uso de dispositivos quedaría sujeto a los objetivos pedagógicos establecidos por cada colegio y a la orientación de los docentes.
Ahora bien, habría algunas excepciones, por ejemplo, los celulares podrían utilizarse como herramientas de inclusión o apoyo educativo cuando un estudiante requiera ajustes razonables o mecanismos de comunicación relacionados con una discapacidad.
También se permitiría su utilización por motivos de salud, siempre que los padres o acudientes hayan informado previamente a la institución educativa. Otra excepción estaría relacionada con emergencias o situaciones extraordinarias.

Periodista de cultura, entretenimiento y tendencias, experta en edición digital e impreso. Amante de las historias que inspiran. Aprendiz constante.









