Este 18 de enero de 2026, se registró un hecho violento en la vía que une el departamento del Cesar con el municipio de El Carmen, en Norte de Santander, donde presuntos hombres armados interceptaron varios vehículos cargados con combustible artesanal conocido como pategrillo y posteriormente los incineraron en un paraje cercano al corregimiento de Ayacucho y Guamalito.
De acuerdo con versiones preliminares y videos difundidos por habitantes de la zona, los atacantes obligaron a los conductores a descender de los automotores antes de prenderles fuego, en un suceso que se presentó sobre una vía estratégica para la comunicación terrestre entre el sur del Cesar y la región del Catatumbo.
Aunque hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial de las autoridades sobre las causas y los responsables del hecho, fuentes locales señalan que los vehículos incinerados podrían estar transportando combustible de origen ilegal, y que el ataque estaría vinculado con las dinámicas de violencia que persisten en la región.
La zona del Catatumbo, en la frontera colombo-venezolana, ha sido escenario de confrontaciones entre grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC, que disputan el control territorial y rutas estratégicas vinculadas a economías ilícitas desde hace varios años.
El combustible artesanal conocido como pategrillo se obtiene mediante el procesamiento de crudo robado a oleoductos y luego refinado de forma clandestina.
Esta sustancia ha sido vinculada en ocasiones con actividades ilegales, incluido el uso como insumo en la producción de drogas, y su comercio ha sido objeto de operativos por parte de la Fuerza Pública en diversas regiones del país.
Precisamente, en otras partes de Norte de Santander y zonas aledañas se han reportado acciones de las autoridades contra este tipo de sustancias; por ejemplo, en el municipio de Tibú se destruyó un complejo dedicado al procesamiento ilegal de combustible, y en Ocaña se incautaron miles de galones de pategrillo en una operación policial reciente.
La quema de vehículos con combustible artesanal se suma a una serie de incidentes de violencia en vías del país donde grupos armados han incinerado automotores tras interceptarlos, obligando a los conductores a abandonar sus unidades y dejando en evidencia los riesgos que enfrentan quienes transitan por corredores rurales y estratégicos.
Las autoridades competentes, incluida la Policía y las autoridades judiciales regionales, se encuentran en la labor de verificar los detalles del hecho, identificar a los responsables y garantizar la seguridad en la zona.