En plena temporada de pago del impuesto vehicular, autoridades y expertos en ciberseguridad encendieron las alertas por una modalidad de fraude que se está expandiendo en internet. Se trata de páginas falsas que imitan con gran precisión los portales oficiales, con el objetivo de robar datos personales y bancarios de los usuarios.

El riesgo aumenta debido a que una parte importante de la población no logra identificar estos engaños. De acuerdo con estudios recientes, cerca del 40 % de los colombianos no sabe reconocer un sitio web fraudulento, mientras que un 12 % no tiene claridad sobre cómo verificar su autenticidad, incluso cuando sospecha de una posible estafa.

Alertas por una modalidad de fraude que se está expandiendo en internet. | Foto: País

La estrategia de los delincuentes ha evolucionado. Ya no se trata únicamente de enlaces sospechosos o mensajes alarmantes, sino de la creación de plataformas casi idénticas a las originales. Estas páginas replican desde el diseño hasta cada paso del proceso de pago, generando confianza en el usuario que cree estar cumpliendo con su obligación tributaria.

En este escenario, las víctimas ingresan información sensible como números de cuenta, datos personales y credenciales bancarias. Sin darse cuenta, terminan entregando estos datos directamente a los ciberdelincuentes, quienes pueden utilizarlos para cometer fraudes, acceder a cuentas o incluso suplantar la identidad.

El contexto de alta demanda durante la temporada tributaria facilita este tipo de engaños. Miles de ciudadanos buscan cumplir con sus pagos en línea, lo que abre una ventana de oportunidad para que los atacantes aprovechen la rutina digital y pasen desapercibidos.

Expertos advierten que este tipo de fraude representa un cambio en la forma en que operan los ciberdelincuentes. En lugar de generar sospecha, buscan normalizar el proceso dentro de un entorno falso, haciendo que la víctima complete una acción legítima sin percibir irregularidades en la plataforma.

Ante este panorama, las autoridades recomiendan extremar las medidas de precaución al momento de realizar pagos en línea. Una de las principales sugerencias es verificar cuidadosamente la dirección web, asegurándose de que corresponda exactamente al dominio oficial y evitando variaciones mínimas que puedan pasar desapercibidas.

También se insiste en no acceder a portales a través de enlaces enviados por mensajes o correos electrónicos. La recomendación es ingresar directamente la dirección en el navegador para evitar redirecciones a sitios fraudulentos.

Otro aspecto clave es prestar atención a señales inusuales, como errores en el diseño, solicitudes inesperadas de información o procesos que no coinciden con los canales oficiales. Ante cualquier duda, lo más prudente es suspender la operación.

Las autoridades reiteran que este tipo de campañas no solo afectan el bolsillo de las víctimas, sino que pueden tener consecuencias más amplias en su seguridad digital. La filtración de datos puede derivar en múltiples fraudes posteriores, ampliando el impacto más allá de una sola transacción.