Desde el inicio de la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, las autoridades de Cali activaron un dispositivo especial de seguridad en las zonas afectadas, con el objetivo de proteger a las familias y prevenir posibles casos de hurto en viviendas y edificaciones que presentan daños.
De acuerdo con la Alcaldía de Cali, en coordinación con la Policía Metropolitana y el gremio de vigilancia privada, dispuso presencia permanente en puntos estratégicos y patrullajes constantes, con especial énfasis en las horas de la madrugada, cuando la vulnerabilidad de las viviendas y la ausencia de sus ocupantes pueden facilitar delitos contra la propiedad.
La estrategia, según explicó el secretario de Seguridad de Cali, Javier Garcés, combina puestos fijos de uniformados en sectores priorizados con equipos de reacción motorizados que cubren polígonos definidos por riesgo estructural y reportes ciudadanos.
Entre las zonas que han recibido mayor atención figuran Capri, Los Cámbulos, Ana Pilar, la intersección de la Calle 5 con la Carrera 42, Cantabria y el conocido Edificio de Colores.
En esos puntos se han reforzado rondas preventivas y se ha mantenido comunicación permanente con administradores de edificios y líderes comunitarios para coordinar cierres temporales de accesos y controles de ingreso.
La Policía Metropolitana, por su parte, informó que desde el momento del terremoto fueron desplegados cerca de 1.200 hombres y mujeres para atender distintos frentes de la emergencia, entre ellos la seguridad en barrios y conjuntos residenciales afectados.
El comandante Herbeth Benavidez señaló que los patrullajes se mantienen activos y que los equipos de reacción realizan recorridos permanentes en las zonas que requieren mayor atención, con especial vigilancia en la franja nocturna y en las primeras horas del día, cuando se registra mayor riesgo de hurtos.
Un componente clave de la respuesta ha sido la articulación con el sector privado de vigilancia. Empresas del gremio han ofrecido recorridos nocturnos de apoyo, incluso en edificios que no cuentan con contratos formales con esas compañías, como una medida extraordinaria para proteger pertenencias y desalentar la presencia de personas ajenas.
Esta colaboración se ha planteado como temporal y complementaria al trabajo de la Fuerza Pública, con la intención de garantizar una cobertura más amplia mientras se evalúan las condiciones estructurales de los inmuebles.
Las autoridades han hecho un llamado enfático a la ciudadanía para evitar ingresar a edificaciones que presenten riesgo o daños visibles. Garcés advirtió que intentar rescatar pertenencias por cuenta propia puede poner en peligro la vida y complicar las labores de los equipos de emergencia.
“Los estamos cuidando. Hay un dispositivo de seguridad dispuesto para proteger sus viviendas y sus bienes, pero necesitamos del apoyo de todos”, afirmó el secretario, e instó a reportar cualquier situación sospechosa a las líneas de atención de la Policía.
En paralelo, la Administración Distrital solicitó a administradores y residentes que, siempre que las condiciones estructurales lo permitan, refuercen o cierren los accesos expuestos en los primeros pisos de las edificaciones. La recomendación busca reducir puntos de entrada vulnerables y facilitar la labor de control por parte de las autoridades.